La industria de los cruceros se somete a una profunda metamorfosis estética y operativa con millonarias inversiones que buscan adaptar sus barcos medianos a las exigencias del viajero moderno. Las navieras Holland America Line y Norwegian Cruise Line mueven ficha con rediseños radicales donde el bienestar y la privacidad marcan la nueva ruta a seguir.

El concepto tradicional de bienestar en alta mar acaba de sufrir un vuelco radical. Norwegian Cruise Line ha completado la remodelación de dos de sus naves más queridas de la clase Jewel: El Norwegian Jade y el Norwegian Gem. Estas naves, construidas con unas 93.558 toneladas de registro bruto y 294 metros de eslora, han pasado por dique seco para incorporar servicios que hasta ahora se reservaban para sus gigantes más nuevos de la flota.

La compañía busca homogeneizar la experiencia de lujo en todos sus barcos. El principal reclamo es la reconstrucción total del galardonado Mandara Spa y su suite térmica. Aquí el diseño de interiores abraza los contrastes más extremos: Una sala de hielo con aire vigorizante para las vías respiratorias frente al calor profundo de una sauna de carbón que estimula la circulación sanguínea. NCL triplica de este modo el número de tumbonas térmicas de cerámica y añade una sala de sal terapéutica junto a una zona de infusiones intravenosas de nutrientes. El Norwegian Jade incorpora a su vez duchas experimentales con efectos de luz y una piscina de inmersión fría, mientras que el Norwegian Gem opta por renovar su piscina de talasoterapia.

Privacidad sin límites sobre la cubierta catorce

El rediseño no se limita al bienestar interior. La naviera ha escuchado a su público adulto y ha transformado la cubierta catorce de ambos barcos en el exclusivo Vibe Beach Club. Este oasis al aire libre sustituye el antiguo solárium público por un espacio reservado con bar completo, un jacuzzi adicional, más de cincuenta tumbonas de categoría superior y siete lujosas cabañas privadas de alquiler.

El movimiento es puramente estratégico: Capturar el lucrativo mercado de adultos que buscan escapar del bullicio familiar sin necesidad de abonar las tarifas de las suites más costosas del barco. Las naves, propulsadas por eficientes motores diésel-eléctricos con capacidad para unos 2.400 pasajeros y 32 metros de manga, operan con frecuencia en puertos españoles como Barcelona o Málaga, lo que permitirá a los cruceristas de nuestro país disfrutar de estas nuevas comodidades en sus próximas vacaciones mediterráneas.

El Zuiderdam y el ambicioso plan Evolution de quinientos millones de dólares

En paralelo, Holland America Line ha anunciado el siguiente paso de su programa Evolution, la mayor actualización de flota en sus 153 años de historia, valorada en 500 millones de dólares. El Zuiderdam será el segundo barco, tras el Oosterdam, en recibir esta profunda actualización que llevará las experiencias de la prestigiosa clase Pinnacle a un buque de la clase Vista.

Hablamos de un buque clásico de 82.305 toneladas de registro bruto, 285 metros de eslora y propulsión combinada de turbina de gas y diésel-eléctrica. Con espacio para 1.964 pasajeros y una manga de 32 metros, el Zuiderdam saldrá de los astilleros completamente transformado para su temporada de primavera de 2028. Las reservas para estos itinerarios se abrirán este próximo 30 de julio, anticipando un fuerte interés comercial.

Vistas de capitán y la consolidación del viajero en solitario

La gran novedad del Zuiderdam radica en la inteligente reconfiguración de sus camarotes. Destaca la creación de las exclusivas suites Bridgeview, dos espectaculares estancias situadas justo encima del puente de mando. Estos espacios ofrecerán vistas panorámicas de 180 grados a través de ventanales arqueados, balcón privado y estancias independientes para dormir y descansar en sus más de 80 metros cuadrados de superficie. Asimismo, la majestuosa suite Pinnacle se rediseña por completo adoptando una estética residencial de lujo con 144 metros cuadrados.

La naviera también ataca un nicho de mercado en pleno auge con la creación de 32 camarotes Solo Verandah, diseñados específicamente para personas que viajan sin acompañante. Beth Bodensteiner, presidenta de Holland America Line, detalla las razones del cambio: «Hemos visto un fuerte interés en nuestras suites Bridgeview y terrazas individuales en el Oosterdam, y estamos entusiasmados de poner estas nuevas acomodaciones a disposición en el Zuiderdam». Junto a estas habitaciones, se sumarán 14 suites Vista y una renovación integral de los textiles y acabados del barco.

Café de Ámsterdam bajo la brisa del océano

El broche de oro de la reforma del Zuiderdam lo pondrá el Grand Dutch Café, el espacio de inspiración holandesa que se ha convertido en el rincón favorito de los pasajeros en los barcos más nuevos de la compañía. El local que se instalará a bordo será el más grande de todo el programa de renovación.

Inspirado en el ritmo pausado de los cafés de Ámsterdam, el espacio funcionará como punto de encuentro social durante todo el día. Los pasajeros podrán disfrutar de un café expreso por la mañana, platos tradicionales neerlandeses y una cerveza local al atardecer. El Zuiderdam, habitual en las rutas europeas que tocan puertos españoles como Cádiz o Barcelona, acerca así una experiencia gastronómica relajada a los viajeros que buscan la esencia clásica de la navegación sin renunciar al confort moderno.


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David González
Agente de viajes Cruceritis
Co-fundador de DeCruceros.es, redacción, edición web.
En el mundo de los cruceros desde 2005
david@decruceros.es