Norwegian Cruise Line ha mostrado las primeras imágenes reales de Great Tides Waterpark, un parque acuático de casi tres hectáreas con 19 toboganes que se inaugurará el 4 de septiembre de 2026 en Great Stirrup Cay.

Las navieras ya no compiten solo por tener el barco más grande o el restaurante con más estrellas. La batalla decisiva del sector se libra ahora en tierra firme. Norwegian Cruise Line ha dado un paso al frente al mostrar las primeras imágenes del parque acuático Great Tides Waterpark. El complejo abrirá sus puertas el 4 de septiembre de 2026 en Great Stirrup Cay, el cayo privado de 109 hectáreas que la compañía opera en las Bahamas.

El movimiento busca plantar cara a las multimillonarias inversiones de sus competidores en la región. La fecha oficial de inauguración coincidirá con la escala del nuevo Norwegian Luna, que zarpará desde Miami a finales de agosto. A partir de ese momento, los barcos de la flota que hagan escala en el cayo tendrán acceso a este nuevo recinto de ocio.

Marc Kazlauskas, presidente de Norwegian Cruise Line, valoraba así el anuncio:

«A falta de un mes para la gran apertura de Great Tides Waterpark, estamos entusiasmados de ofrecer a nuestros huéspedes un primer vistazo a lo que se convertirá en una de las experiencias de destino más dinámicas del Caribe, que solo se puede disfrutar al navegar con nosotros. Desde atracciones de pura adrenalina y actividades familiares hasta propuestas gastronómicas únicas y zonas de relax, Great Tides Waterpark mostrará la innovación en diseño, escala y aventura que espera a quienes visitan la isla»

Ingeniería de toboganes y atracciones inéditas en el mar

El recinto ocupa casi tres hectáreas y se divide en cuatro áreas temáticas bien definidas. El elemento central del complejo es la torre Tidal Tower, una estructura de 52 metros de altura que alberga ocho toboganes. Entre ellos destacan los Breakwater Blasters, unas montañas rusas acuáticas dobles que impulsan los flotadores individuales y dobles tanto en bajadas pronunciadas como en subidas mediante chorros de agua a alta presión.

Otra de las zonas principales es Cliffside Cove, donde la compañía ha instalado los únicos saltos de acantilado integrados en una isla privada de cruceros. Los pasajeros podrán lanzarse al agua desde plataformas situadas a tres y cuatro metros y medio de altura. Esta área incluye también The Great Slide, un tobogán corporal diseñado para cuatro personas simultáneas, y el bar submarino Grotto Bar, ubicado justo debajo de las plataformas de salto.

Para quienes buscan una experiencia menos violenta, el parque ofrece The Wandering River. Lejos de ser un canal lento tradicional, este recorrido de 250 metros cuenta con una corriente acelerada que atraviesa un túnel multimedia iluminado con efectos bioluminiscentes. El canal conecta con una piscina que alberga el Floataway Bar, permitiendo tomar una bebida sin salir del agua.

Los más pequeños disponen de Splash Cay, una superficie equipada con ocho toboganes a escala y un cubo gigante de volcado que arroja cientos de litros de agua desde una altura de 12 metros.estivo durante las 72 horas de navegación. Habrá noches de disfraces, sesiones ambientadas en las clásicas discotecas escolares de la época, concursos de preguntas y respuestas sobre cultura pop y salas de escape temáticas dentro del propio buque.

El modelo comercial del pase de día y el consumo a bordo

Aunque el acceso general a las playas de Great Stirrup Cay y sus comedores buffet sigue estando incluido en el pasaje del crucero, el acceso a Great Tides Waterpark requerirá el pago de una entrada independiente. Los pasajeros deberán adquirir un pase de día a través de la aplicación o web de la naviera antes de desembarcar.

Para complementar la oferta, NCL ha introducido tres nuevos puestos gastronómicos de comida rápida dentro del parque acuático, especializados en costillas barbacoa, marisco y postres. Los clientes que viajen con el paquete de bebidas Free at Sea podrán utilizarlo sin coste adicional en los bares del parque acuático, incluido el bar flotante del río y el Grotto Bar.

La naviera también comercializará cabañas privadas con capacidad para seis personas que incluyen la entrada al parque acuático, así como un pase exclusivo para el Vibe Shore Club, una zona reservada únicamente para adultos con tumbonas de gama alta y servicio de coctelería privado.

Este proyecto consolida la transformación integral de la isla, asegurando que los itinerarios cortos por las Bahamas desde puertos como Miami o Cañaveral mantengan una alta rentabilidad por pasajero tanto en alta mar como durante las escalas en tierra.


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David González
Agente de viajes Cruceritis
Co-fundador de DeCruceros.es, redacción, edición web.
En el mundo de los cruceros desde 2005
david@decruceros.es