La vida en las zonas del crucero que no ven los huéspedes.
Todos los cruceristas hemos imaginado alguna vez qué se esconde en las zonas del barco donde los huéspedes no tienen acceso, las zonas de tripulación y todas las tripas del barco, más allá de donde sólo en nuestra mente podemos recrear qué existe para hacer funcionar tal cosa, o cómo hacen los tripulantes que no vemos para tener todo a punto para nosotros. En nuestro reciente viaje a bordo de MSC Euribia, tuvimos la oportunidad de realizar la visita Behind The Scenes Tour, una visita guiada y acompañada, que un grupo reducido de cruceristas puede realizar a dependencias del barco que normalmente están vetadas o están ocultas a los ojos de los pasajeros. Y hablamos de grupo reducido porque estos tours suelen agotar rápidamente las plazas disponibles. Tal es la curiosidad que el funcionamiento interno del barco suscita en el pasaje.
Pues bien, os vamos a contar con detalle en qué consiste el tour, lo que hemos visto y escuchado, y cómo nos han sorprendido algunos lugares, personas y procedimientos que se llevan a cabo a bordo, con el fin de que todo funcione a la perfección. Y no es fácil conseguir esto en un buque que transporta más de 5400 cruceristas y más de 1700 tripulantes. Importante es que no pretendemos realizar un exhaustivo detalle impresionante de datos, ni por supuesto entrar en cuestiones de exactitud técnica, ya que, debido a lo que a continuación expondremos, durante el tour sólo pudimos anotar algunos de los datos que, en inglés, nos iban narrando el personal de cada área junto con el encargado de la visita.
Este tour que ofrece MSC Cruceros se desarrolla, en su versión completa, en dos partes, una de mañana y otra de tarde. Se realiza, como decimos, en grupos muy reducidos, y bajo estrictas medidas de seguridad, medidas lógicas tratándose de dependencias del barco donde se manejan procedimientos sensibles a la seguridad general de la vida a bordo y la navegación del buque. Por ello, todos los participantes han de obtener un distintivo específico tras pasar unas pruebas de seguridad, en las que se retiran todo tipo de dispositivos telefónicos, de cámara o de grabación de imagen y/o sonido.
Una vez pasadas las pruebas de seguridad, comienza la primera parte de la visita. Llegamos a lo que la tripulación denomina como la autopista del barco: Un gran corredor que, en esta clase Meraviglia/Meraviglia Plus se encuentra en el puente 4, desde proa a popa, y a cuyos lados vamos encontrando dependencias diversas, destinadas a la tripulación. Sus paredes, a lo largo de los más de 300 metros de longitud, están cubiertas con planos, informaciones y avisos. Nos encontramos en la parte blanca del barco, esa que seguramente la mayoría habréis visto tras las puertas con el indicador crew only. Esa parte del barco desprovista de decoración, con paredes claras, tratadas con aislante, y donde la luz alumbra un espacio aséptico y sin glamour: Es claramente un espacio destinado al trabajo. En esta autopista, el tránsito de tripulantes es continuo, las 24 horas del día, y hay una ordenación perfecta en este tránsito: Todo el mundo circula rápido y por su derecha.
¿Cómo se organiza la cocina de un crucero?
El primer destino de este tour es la cocina del barco. La inmensa, enorme e industrial cocina capaz de producir platos diversos para que cada mañana, tarde y noche, los varios miles de pasajeros puedan deleitarse con la variedad de platos que se ofrecen en los restaurantes buffet y principales del crucero. Todo está dividido en fases de la elaboración, por equipos diferentes, y se nos indica que Yacht Club, la parte más distinguida del barco, dispone de su propia cocina, sus cocineros y sus presentaciones diferentes y selectas. Igualmente, y por motivos obvios, hay un área separada y designada, para alimentos sin gluten, también con sus propios operarios diferenciados del resto: En esta área no se permite la compartición de ningún elemento, instrumento, hornos, utensilios ni alimentos con el área principal de la cocina. Se garantiza así, en todo momento, que no existe una contaminación de gluten en alimentos destinados a pasajeros celíacos o intolerantes al gluten. Igualmente se observan normas para otros tipos de alergias o intolerancias alimentarias. Por ello, es esencial avisar en nuestra reserva si padecemos alguna de estas afecciones, y la tripulación de cocina y restaurantes se encargará de que ningún pasajero corra riesgos alimentarios por esta condición.
¿Qué podemos decir del área que nos endulza las comidas y las cenas? Nada menos que 15 personas trabajan en MSC Euribia en la elaboración, presentación y emplatado de postres, asistidos por robots que pueden crear platos con imágenes, formas o figuras específicas. Estos operarios preparan los postres de manera cuidadosa y los depositan en amplios soportes, quedando listos para su repartición en los comedores. Hay nada menos que trece tipos de harina a bordo, para poder realizar los diferentes tipos de panes que nos llevan a la mesa o al buffet, siendo utilizados 1000 kilos de harinas para pan, 5000 kilos de harina para pizzas, y otros para cocinar y postres. También en la cocina podemos ver a los equipos de charcutería (cold cuts), quienes preparan aproximadamente unos 6000 platos por turno. En la cocina, charcutería y panadería existen dos turnos de personal. El resultado de estos tres turnos de trabajo se divide entre las tres comidas principales del día, y en todas las dependencias principales donde se ofrecen alimentos.
Existen en la cocina un total de 9 hornos de convección, 8 ordinarios y uno para comida libre de gluten, todos ellos programados por área. Por poner algunos ejemplos, se preparan a bordo para su posterior servicio un aproximado de 2000 porciones de pollo, 1000 de carne, y unos 300 platos vegetarianos cada día.
En la cocina no sólo se elaboran platos, sino que también se lava vajilla y enseres, y, muy importante, se procesan los restos de comida. Estos residuos se tratan en máquinas llamadas pulper, grandes trituradoras que pican y mezclan solo y exclusivamente el producto residual orgánico de los platos. En los cruceros se sigue escrupulosamente un protocolo de separación selectiva de residuos y envases, procediendo en todos estos casos a tratamientos específicos a bordo, o a su descarga en tierra.
En la siguiente imagen vemos la cocina de un crucero, y esto corresponde a sólo una parte de lo que nos mostraron en este tour.

Cálculo, almacenaje, tratamiento y reposición de los víveres a bordo.
En este apartado vemos cómo se almacenan las provisiones a bordo. Generalmente en uno o dos puertos del recorrido, se cargan productos secos para los cruceros de 7 noches, más una reserva para tres noches más, por si ocurre algún imprevisto que impide llegar a puerto según lo previsto. Dentro de este tipo de productos se encuentran las pastas, legumbres, arroz, harinas… En este documento podemos ver las cantidades requeridas para los cruceros de 7 noches en MSC Euribia, diferenciadas por tipos de víveres. Haz click en la imagen para verla a tamaño completo y poder hacer zoom.
Hay grandes espacios y cámaras, de unos 80 metros cuadrados cada una, destinadas a acoger y almacenar este tipo de alimentos, así como los lácteos, pescados, carnes y bebidas. En la imagen podemos ver una cámara similar a la visitada. Estos almacenes son autónomos y están dirigidos por un equipo que se encarga de organizar estos víveres y solicitar reposición de provisiones cuando es necesario.

Lavar toda la ropa de un crucero: ¿Cómo se organiza esta importante tarea?
La lavandería es un espacio que nos impresionó profundamente, entre otras razones, por la especialización y la optimización de los recursos y el trabajo dentro de este departamento. No resulta nada sencillo organizar el lavado, secado, planchado y redistribución de los miles y miles de sábanas, toallas, manteles, servilletas que se utilizan a bordo cada día.
Esta labor se desarrolla manejando un total aproximado diario de 5000 kilos de ropa. Como curiosidad, nos explicaron que esta cantidad ascendió al doble durante la época en que los cruceros regresaron en pandemia, siendo desechada la mayoría tras su lavado, con las extremas precauciones en los procesos que conllevaron aquellos tiempos. Existen varias enormes lavadoras, además de una lavadora específica para tratar ropas que tengan algún residuo de tipo biológico. Y como particularidad, en este barco se incorpora una gran máquina que automatiza el secado, planchado y doblado de las sábanas. Dos operarios trabajan de manera coordinada introduciendo cada pieza en la cinta de la máquina, y otros recogen y distribuyen las prendas ya perfectamente preparadas, una vez finalizado todo el proceso. En esta imagen podemos ver un aparato de secado y doblado similar a los existentes en MSC Euribia:

Entre bastidores: La cara B de los espectáculos.
Nuestro tour de mañana concluye en el teatro, donde se nos muestran los dos puntos de coordinación y dirección del espectáculo: Existen dos cabinas en el teatro, desde las cuales, los técnicos de iluminación y sonido elaboran, ejecutan y vigilan los efectos sonoros y visuales que acompañan a cada espectáculo diario. Los tripulantes que realizan estos trabajos son cuidadosamente seleccionados, entrenados y contratados por medio de castings que realizan dos de las empresas externas especializadas y agencias más prestigiosas de Europa. Estas agencias seleccionan bailarines, bailarinas, cantantes, y los entrenan y envían a cada uno de los barcos, donde realizan sus trabajos diarios de ensayo y ejecución de los espectáculos que vemos cada tarde en el teatro. Se muestran también las tecnologías con las que los teatros están equipadas, y nos permiten entrar a los camerinos, donde los actores y actrices se maquillan y peinan a sí mismos, y se visten y cambian de vestuario las veces que el espectáculo lo requiera.
El teatro de MSC Euribia consta de 962 asientos, más de 70 luces LED, 32 artistas (6 de ellos además cantantes), 6 técnicos (tres en escenario y tres en cabinas), que ensayan cada día y realizan los tres espectáculos que cada tarde y noche se programan en el barco.

El espléndido Teatro Delphi, a bordo de MSC Euribia
El cerebro de MSC Euribia: El Centro de Control y el Puente de Mando.
Si durante la mañana, los visitantes tienen la oportunidad de conocer el corazón del barco, en la segunda parte del tour Behind The Scenes nos centramos en el cerebro: Centro de control y puente de mando.
El Centro de control del buque es una sala no muy amplia pero cuyas paredes lucen llenas de pantallas que exhiben todo tipo de datos e imágenes en tiempo real de zonas del barco a donde no es posible acceder. Atendido en todo momento por uno o dos ingenieros, más otros técnicos, en el Centro de Control se procesa toda la información relativa al combustible, al comportamiento del mismo, la parte motriz del barco, y se nos explican los datos técnicos de los motores que mueven este gran coloso sobre la superficie del mar. El equipo nos muestra a través de una pantalla uno de los inmensos motores (con el asombro de todos los pasajeros presentes), y nos explica cómo se combina la fuerza que estos motores son capaces de generar, adaptada a cada circunstancia, cada puerto, entrada, salida y situación meteorológica. Estos ingenieros son capaces de facilitar un torrente de datos técnicos, nos hablan del fuerte stress que su puesto de trabajo les genera, y cómo deben llevar, por esta razón, un régimen específico de trabajo y descansos. También comentan el funcionamiento de los dispositivos Azipod en este buque, y cómo estos dispositivos simplifican las maniobras de atraque y zarpe en puerto. Y, teniendo en cuenta también, la específica característica de este barco en lo relativo al combustible, nos explican muy detalladamente cómo se almacenan el fuel y el gas licuado, y en relación a este combustible, de qué manera se realiza su carga, almacenaje y conversión de combustible líquido a gas, y cómo se combina su utilización en la propulsión del barco. A ojos de los pasajeros, resulta totalmente increíble que el casco del barco sea capaz de almacenar esos inmensos motores y esos tanques enormes de combustible.
- Centro de Control (fuente de la imagen: MSC Cruceros)
- Centro de Control (fuente de la imagen: MSC Cruceros)
Y ya, para terminar, la visita concluye en el mítico lugar donde todo el mundo a bordo de un crucero quiere ir: El Puente de Mando. A través de unos ascensores internos, ascendemos desde los niveles de flotación hasta el puente 14, y se nos abre una puerta, a través de la cual cruzamos a un curioso espacio, enorme y prácticamente diáfano, donde observamos amplias cristaleras, un gran puesto central con dos asientos, dos alas a los lados, y un puesto más pequeño en cada una de ellas. En comparación con otras dependencias que hemos visitado anteriormente, el puente de mando se revela como un lugar relativamente simple, sencillo. En los puestos existe todo tipo de instrumental, pero el oficial que nos atiende y nos muestra el puente, bromea con el hecho de que las personas imaginan un gran timón clásico y se desilusionan cuando comprueban que realmente el timón del barco es un pequeño mando con forma semicircular.
Desde el puente, con las asistencias de otros puntos del barco, se dirigen las maniobras de atraque y desatraque, es por ello que este punto goza de vistas privilegiadas de toda la zona de proa y laterales. Nos explican cómo el barco realiza las maniobras de acercamiento al muelle, que éstas deben ser muy precisas, cómo el viento es, en muchas ocasiones, el enemigo más claro en estas maniobras, y también la forma de aminorar los riesgos y peligros derivados de las rachas de viento y sus cambios a la hora de realizar las maniobras. Algo parecido a esta imagen es lo que vimos en el puente de mando de MSC Euribia.

¿Por qué no deberías perderte una visita a las entrañas del crucero?
Mi conclusión a este respecto es que normalmente sólo llegamos a imaginar una pequeña parte de lo que realmente ocurre en el interior más oculto del casco de un crucero. Somos generalmente capaces de dimensionar que ahí dentro hay muchos y muy grandes aparatos, muchas personas, y muchos objetos. Pero poco más.
Y que una visita a todos estos lugares lo que realmente nos proporciona es una visión real no sólo de la grandeza de estos buques, sino, lo más importante, los cientos de personas que están en permanente dedicación a que todas y cada una de las áreas que conforman un crucero, estén correctamente cubiertas, que nunca falte nada, que todo esté a punto para la satisfacción del pasajero. Y, sobre todo, poder ver los rostros de estas personas, sus sonrisas, la calidez con que dan la bienvenida a unos cuántos pasajeros que, por un momento, invaden su terreno de trabajo diario. Siempre tenemos la sensación de que la tripulación es quien nos atiende la mesa, quien nos limpia el camarote, quien resuelve nuestras dudas en el mostrador de Atención al Cliente, quien retira nuestras bandejas de alimentos en el buffet. Pero podemos asegurar que, tras las puertas de crew only, hay todo un mundo poblado por personas muy diferentes, unidas por un solo objetivo: Trabajar muy duro para que todo lo que tenemos a nuestro alcance en un crucero, llegue de la mejor manera hasta nosotros cada día y cada noche. Y hacerlo con un saludo, con una sonrisa, con una mirada de complicidad.
Enviamos con esta humilde crónica un enorme agradecimiento a todos y cada uno de los tripulantes de MSC Euribia, que durante la semana del 24 al 31 de marzo, han logrado que todo el grupo que hemos llevado a bordo haya pasado unos días inolvidables. Gracias de corazón, y esperamos volver a veros, ya sea en Euribia o en cualquier otro buque de la flota MSC.
