El proyecto de tres años arrancará en la bahía de Talamanca antes de extenderse a Palma y Barcelona, coincidiendo con el nombramiento de Cristina Ozores como madrina del nuevo buque.
Restaurar lo que el anclaje descontrolado y la contaminación han destruido durante décadas en el lecho marino no es una tarea rápida. La industria del crucero, señalada a menudo por su huella en los puertos donde opera, intenta devolver parte de lo que consume en sus itinerarios estivales. En ese contexto se enmarca el programa «Bahías someras del Mediterráneo», presentado en Barcelona a bordo del EXPLORA III, la nueva nave de Explora Journeys, la división de lujo de MSC Group.
El plan no se queda en una mera declaración corporativa. Su objetivo cuantitativo es concreto: Plantar hasta 180.000 matas de Posidonia oceanica y recuperar 20.000 metros cuadrados de fondo marino entre agosto de 2026 y julio de 2029. La iniciativa multiplica casi por tres las operaciones que la Asociación Vellmarí mantenía activas hasta la fecha en Pitiusas.
El fundador de Vellmarí, el biólogo y fotógrafo submarino Manu San Félix, lo resumía con crudeza durante el acto a bordo: «Qué fácil es destruir estos ecosistemas, pero qué extraordinariamente difícil es restaurarlos. Por eso, proteger las praderas de Posidonia que quedan debe de ser nuestra máxima prioridad».
La Posidonia oceanica es una planta endémica del Mediterráneo que actúa como un pulmón submarino y fijador de carbono azul. Sus raíces sujetan la arena, frenan el embate del oleaje en las playas y sirven de refugio a cientos de especies marinas. Perder un metro de pradera equivale a desproteger metros de línea de costa frente a la erosión.
De la bahía de Talamanca a los puertos de Palma y Barcelona
El trabajo de campo empezará de inmediato en Ibiza. La bahía de Talamanca será el banco de pruebas inicial. Allí los técnicos de Vellmarí ajustarán las técnicas de fijación de los esquejes en el sustrato marino y medirán la tasa de supervivencia de los brotes. Talamanca sufre desde hace años una presión náutica severa que ha diezmado su vegetación submarina.
Si los controles científicos validan el modelo en el primer año, la operativa saltará en el segundo y tercer año a las costas de Palma y Barcelona. Esta selección geográfica no es casual. Coincide exactamente con los tres nodos operativos principales del grupo MSC en el Mediterráneo occidental.
El buque escogido para el anuncio, el EXPLORA III, representa la apuesta de la naviera por naves de menor escala y mayor perfil técnico. La embarcación opera con sistemas de propulsión avanzada preparados para el uso de GNL y tecnología de bajas emisiones. Durante el evento, la cofundadora de Vellmarí, Cristina Ozores, fue nombrada oficialmente madrina del barco.
Ozores destacó la filosofía que guía su labor educativa: «Cada viaje para proteger el océano comienza con un momento sencillo: reducir el ritmo, descubrir su belleza y enamorarse del mar».




El precedente de Formentera y el respaldo científico
La nueva fase amplia un acuerdo previo que arrancó en 2024 en la isla de Formentera. En aquel primer impulso, la Fundación MSC y Vellmarí contaron con el paraguas de Mission Blue, la red internacional de conservación impulsada por la oceanógrafa Sylvia Earle. En dos años de operaciones bajo el agua, los buceadores de la asociación lograron sembrar más de 78.000 plantas, recuperando 2,700 metros cuadrados de fondo degradado.
Ese antecedente práctico ha servido para diseñar el protocolo que ahora se aplicará en Ibiza. Replantar posidonia exige un trabajo manual minucioso. Los buceadores deben fijar cada fragmento uno a uno mediante soportes biodegradables sobre el lecho marino, evitando que las corrientes arrastren las raíces antes de que agarren.
Daniela Picco, directora ejecutiva de la Fundación MSC, enmarcó la iniciativa dentro de la responsabilidad de la compañía con los mares que navega:
«Bajo las bahías someras del Mediterráneo se extienden las praderas de Posidonia oceánica, uno de los ecosistemas más importantes de la región. Nuestra colaboración con la Asociación Vellmarí aúna conocimientos científicos, educación y participación comunitaria, ayudando a las personas a convertirse en defensores activos del mar que nos une a todos. El nombramiento de Cristina Ozores como madrina de EXPLORA III es un símbolo muy adecuado del compromiso compartido con el mar que sustenta esta colaboración».
Educación a pie de playa y ciencia ciudadana
El proyecto no se limita a la intervención técnica en las profundidades. Incluye un despliegue educativo que aspira a movilizar a más de 30.000 personas en tres años. La cifra incluye el trabajo directo con 6.000 alumnos procedentes de 30 centros escolares de Baleares y Catalunya.
La logística del programa contempla involucrar a 600 voluntarios en labores de apoyo y ciencia ciudadana. Además, se impartirán seminarios de formación específica para 28 educadores ambientales y se integrará en la red de observación a 24 centros de buceo locales. Estos clubes colaborarán en el seguimiento de la evolución de las parcelas replantadas.
La idea de fondo es crear una capacidad técnica permanente en las comunidades costeras. Si los usuarios habituales del mar (buceadores, escolares y patrones de embarcaciones de recreo) entienden el valor de lo que hay bajo la superficie, la necesidad de intervenciones agresivas de restauración disminuirá con el tiempo. El programa mantendrá sus trabajos de campo activos hasta julio de 2029.
Sobre el autor:
Fabián Gil
Agente de viajes Cruceritis
Co-fundador de DeCruceros.es, redacción. Especialista y crítico en cruceros.
fabian@decruceros.es