El astillero italiano de Sestri Ponente presenció ayer la entrega oficial del EXPLORA III, un buque que alarga su eslora casi 20 metros para ganar espacio y marca el punto de inflexión ecológico de la división de lujo de MSC.
Romper una botella de champán contra la proa de un megabuque de decenas de miles de toneladas siempre conserva cierta magia pagana. Ayer, 24 de julio de 2026, las instalaciones de Fincantieri en Sestri Ponente vivieron ese instante exacto cuando Maya Aponte, madrina del evento, estrelló el cristal contra la amura del nuevo EXPLORA III. El estruendo selló la entrega oficial de la nave a la división de ultra lujo del Grupo MSC, marcando justo el ecuador de su plan de expansión en el sector del crucero de alta gama.
El ambiente en el astillero genovés combinaba la sobriedad del trabajo industrial pesado con el refinamiento propio de la alta hostelería flotante. Entre el sonido de los himnos nacionales de Italia y Malta y el desfile de la tripulación junto a los operarios del astillero, se escenificó el traspaso formal del buque. La capitana Serena Melani asumió el mando operativo tras el emotivo cambio de bandera, flanqueada por Pierfrancesco Vago, presidente ejecutivo de la división de Cruceros de MSC, y Pierroberto Folgiero, consejero delegado de Fincantieri. Hay algo profundamente poético en ver a miles de ingenieros y soldadores aplaudir a la tripulación que dará vida a su criatura.
El evento contó además con la presencia de figuras institucionales como la alcaldesa de Génova, Silvia Salis, y el presidente de Liguria, Marco Bucci, presentados por la comunicadora Lorella Cuccarini. Tampoco faltó el toque de espectáculo contemporáneo con la actuación del grupo de danza Urban Theory. Sin embargo, más allá de los discursos y el protocolo, la verdadera noticia estaba flotando sobre las aguas del Tirreno: La consolidación de una flota de seis buques proyectados donde tres ya surcan los mares de forma simultánea.


Veinte metros más para respirar la calma del océano
Si ubicamos al EXPLORA III junto a sus dos hermanos mayores, el EXPLORA I y el EXPLORA II, notaremos un cambio estructural de enorme calado. La ingeniería de Fincantieri ha alargado el casco exactamente 19,2 metros adicionales. Lo curioso del caso es que este incremento de volumen no busca hacinar a más viajeros. La capacidad total de huéspedes se mantiene casi idéntica a la de sus predecesores, lo que significa una sola cosa: Un índice de espacio por pasajero aún más elevado, situándolo en la cúspide de la industria naval de lujo.
Ese espacio adicional se traduce en novedades tangibles en la vida a bordo. La nave estrena una segunda Owner’s Residence concebida por la célebre arquitecta e interiorista española Patricia Urquiola, junto a una selección ampliada de Ocean Penthouses y Ocean Residences. La propuesta gastronómica suma tres ofertas diferenciadas: El espacio de alta enología The Cellar, la exclusividad de The Chef’s Table y la atmósfera relajada del Shore Club en la cubierta 11. Para quienes buscan compras selectas sin pisar tierra firme, el buque alberga además la primera boutique de la casa joyera Chopard a bordo de la compañía.
Anna Nash, presidenta de Explora Journeys, resumió así la visión del grupo durante la jornada de ayer:
“Hoy celebramos un nuevo hito para Explora Journeys al dar la bienvenida oficial a EXPLORA III a nuestra creciente flota. Con cada nuevo barco, tenemos la oportunidad de escuchar, aprender y perfeccionar, basándonos en aquello que nuestros huéspedes más valoran sin perder de vista la visión que define nuestra marca. EXPLORA III representa el siguiente paso en nuestro viaje mientras seguimos redefiniendo los viajes por el mar a través de la innovación constante, el diseño excepcional y la hospitalidad intuitiva que define la experiencia Explora Journeys. Como empresa privada y de gestión familiar con una profunda tradición marítima, mantenemos nuestro compromiso de invertir a largo plazo, siempre con nuestros huéspedes en el centro de cada decisión”.
La paradoja criogénica bajo las cubiertas de madera noble
Bajo los acabados de mármol y las moquetas de diseño se esconde la auténtica transformación técnica del barco. El EXPLORA III es el primer buque de la marca propulsado por Gas Natural Licuado (GNL). En términos operativos, esto implica almacenar el combustible a temperaturas criogénicas de casi 160 grados bajo cero, logrando reducir drásticamente las emisiones de óxidos de azufre, nitrógeno y partículas en comparación con los combustibles marinos tradicionales.
Esta elección tecnológica no responde únicamente a una moda corporativa: Es una póliza de seguro hacia el futuro. El diseño del sistema de propulsión permite asimilar combustibles sintéticos o bio-GNL conforme la infraestructura de suministro global madure en los próximos años. El buque integra también sistemas de conexión eléctrica a tierra (Cold Ironing). Esta tecnología permite apagar por completo los motores diésel auxiliares cuando la nave está atracada en puertos equipados con la toma correspondiente, anulando las emisiones directas durante la estancia urbana.
Los siguientes tres buques de la saga, el IV, V y VI, actualmente en diferentes fases de ensamblaje en los astilleros de Fincantieri, llevarán esta transición ecológica todavía más lejos, incorporando tecnologías avanzadas como pilas de combustible de hidrógeno en las últimas unidades. El objetivo final fijado por la casa matriz MSC es alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050.
Próxima parada, Barcelona: Un preludio entre estrellas y tenis
Tras abandonar ayer el muelle genovés, la nave ha iniciado su travesía preliminar denominada «Un preludio Mediterráneo». Se trata de un viaje exclusivo de cinco jornadas hasta el puerto de Civitavecchia (Roma) que sirve como ensayo general previo al estreno comercial. Durante este recorrido por la Costa Azul y la Riviera Italiana, haciendo escala en puertos como Marsella, Saint-Tropez, Villefranche-sur-Mer y Livorno, los huéspedes comparten instalaciones con el tenista Jannik Sinner, embajador de la marca, junto al equipo directivo y los diseñadores del barco.
El protagonismo para el mercado español llegará de forma inminente la próxima semana. Barcelona ha sido la ciudad elegida para albergar la gran ceremonia inaugural oficial el próximo 1 de agosto de 2026. La capital catalana actuará además como puerto de salida el 3 de agosto para el viaje inaugural comercial del buque: Una travesía de siete noches rumbo a Lisboa que marcará el comienzo de su primera temporada completa por el Atlántico Norte.
El itinerario proyectado para este nuevo coloso evitará los recorridos repetitivos. Desde las costas portuguesas ascenderá hacia las capitales bálticas, los fiordos noruegos, Islandia y Groenlandia, para cruzar posteriormente hacia Canadá y Nueva Inglaterra. De cara a 2027, el buque debutará en las heladas aguas de Alaska, mientras que la marca prevé desplegar el EXPLORA V en el mercado asiático para 2028.
Sobre el autor:
Fabián Gil
Agente de viajes Cruceritis
Co-fundador de DeCruceros.es, redacción. Especialista y crítico en cruceros.
fabian@decruceros.es