Dieciséis años después de presenciar su inauguración desde el Costa Luminosa, embarcamos en el barco de la música para un mini crucero por el Mediterráneo occidental.
Hay cruceros que se reservan, y hay cruceros que se esperan. Este era de los segundos. El 5 de junio de 2009, mientras navegaba a bordo del Costa Luminosa (convertido en Carnival Luminosa en 2022), en su propio crucero inaugural, fui testigo desde cubierta de uno de los eventos más singulares que ha vivido la industria del crucero: El doble bautismo simultáneo del Luminosa y del Costa Pacifica en el puerto de Génova. Dos barcos recién nacidos, flanqueando un mismo muelle, con un escenario entre ellos y las Frecce Tricolori dibujando estelas de humo verde, blanco y rojo sobre la bahía. Aquel intenso día Costa Cruceros organizó el evento histórico.
Disponer a los dos barcos en el Ponte Andrea Doria, de Génova, ya adaptado a la ceremonia y con su escenario listo, sólo podía preparar a los pasajeros de uno y otro barco para una gran fiesta para la tarde y bien avanzada la noche. Pero Costa había reservado a los huéspedes del Luminosa y del Pacifica un excelente plan también para la mañana: Una visita organizada de los huéspedes de uno al barco vecino, y viceversa. Con esto, todos pudimos conocer el otro barco participante en esta fiesta histórica, y a todos se nos hizo entrega de muchos regalos, certificados conmemorativos y una maqueta del barco visitado y del barco elegido para nuestras vacaciones.
Han pasado dieciséis años. Del 28 de marzo al 1 de abril de 2026, el momento de volver al Pacifica llegó por fin, en forma de un mini crucero de cuatro noches por el Mediterráneo, con embarque en Barcelona y escalas en Marsella, Savona y una segunda recalada en Marsella, antes del desembarque final en Valencia. Un itinerario corto en distancia y tiempo, pero largo en referencias y expectativas acumuladas.
Tenía, además, un material fotográfico único para ilustrar este artículo: Las imágenes tomadas durante aquella inauguración de 2009, algunas de las cuales ilustran este texto. Ver en las fotos el mismo barco con dieciséis años de diferencia, dos épocas distintas del mundo del crucero, es un ejercicio de perspectiva que pocas veces se puede hacer.
Aquel día grabé en la memoria la silueta del Pacifica al otro lado del muelle, imaginando quizá que algún día subiría a él para vivir esta experiencia a bordo del Costa Pacifica que hoy os relato.
El 5 de junio de 2009: El día en que Costa Cruceros escribió historia
Para entender qué es el Costa Pacifica, hay que entender en qué momento nació. Costa Cruceros atravesaba en 2009 el período de expansión más ambicioso de su historia: Un plan de cinco barcos nuevos para ser entregados antes de 2012, con una inversión total superior a los 2.400 millones de euros. Dos de esos barcos, el Costa Luminosa y el Costa Pacifica, eran los números trece y catorce de la flota, construidos ambos por Fincantieri, y listos para su puesta de largo en el mismo día.
Aquella ceremonia del 5 de junio de 2009 en el Puerto de Génova fue la primera vez en la historia de la industria naval de cruceros en que dos barcos de esas dimensiones eran bautizados simultáneamente por una misma compañía, lo que le valió el correspondiente Récord Guinness en la categoría de «más barcos inaugurados en un mismo día por una misma compañía». La madrina del Costa Pacifica fue Achinoam Nini, Noa, la cantante cuya voz acompañó musicalmente la ceremonia en perfecta coherencia con la vocación temática del barco; la del Costa Luminosa, la campeona olímpica de esgrima Valentina Vezzali. El colofón de la tarde lo pusieron las Frecce Tricolori, la patrulla acrobática de la Fuerza Aérea Italiana, cuya exhibición sobrevoló la bahía dejando los colores de la bandera italiana sobre el Mediterráneo.
Yo estaba en cubierta del Luminosa. El Pacifica estaba al otro lado del muelle, a pocos metros. Todo el pasaje de ambos barcos, entusiasmado, asistió a tan impresionante momento.
Costa Pacifica: Ficha técnica y el concepto «El mar en la música»
El Costa Pacifica es un buque de la clase Concordia, la familia de grandes barcos que Fincantieri construyó para Costa Cruceros en los años 2000 y principios de los 2010. Fue construido en el astillero de Sestri Ponente, en Génova, y entregado a Costa el 29 de mayo de 2009. Su crucero inaugural arrancó el 6 de junio de 2009 desde Savona. Sus barcos gemelos actualmente en servicio son el Costa Serena, el Costa Favolosa y el Costa Fascinosa. El Costa Concordia, el primero de la clase, naufragó en enero de 2012 frente a la isla de Giglio, en la tragedia que todos recordamos.
Los datos técnicos del Pacifica son los siguientes:
- Eslora: 290 metros
- Manga: 35,5 metros
- Tonelaje: 114.425 GT
- Calado máximo: 8,3 metros
- Velocidad de servicio: 23 nudos
- Cubiertas: 17 en total, 13 accesibles para pasajeros
- Capacidad: 3.780 pasajeros
- Tripulación: 1.100 personas
- Camarotes: 1.504 (521 con balcón, 29 accesibles para personas con movilidad reducida)
- Ascensores: 18 (panorámicos en el atrio central)
El barco fue sometido a una renovación integral en 2022, tras el parón forzoso de más de dos años provocado por la pandemia de COVID19 (marzo 2020-junio 2022). La reactivación se produjo el 4 de junio de 2022 desde el puerto de Bari. Entre las novedades más relevantes de esa renovación destaca la incorporación del restaurante de especialidad Archipelago, la actualización del spa bajo la marca Solemio y la conectividad Starlink de alta velocidad. También la inclusión del restaurante temático Sushino, especializado en sushi, y la pizzería Pummid’Oro.
El concepto musical: Cada cubierta, una nota
La apuesta temática del Costa Pacifica es tan ambiciosa en su planteamiento que merece un apartado propio. El lema del barco es «El mar en la música», y no se trata de un recurso decorativo superficial: Impregna absolutamente todo, desde la nomenclatura de las cubiertas hasta las obras de arte que adornan cada pasillo y cada espacio público.
Cada cubierta de pasajeros lleva el nombre de un estilo musical o un compositor: Notturno, Adagio, Bohème, Alhambra, Ludwig, Azzurro, Satie… El barco alberga más de 6.000 piezas artísticas relacionadas con la música: 310 obras originales y cerca de 5.930 reproducciones. El maestro Mauro Pagani (Wikipedia), músico y productor italiano, compuso treinta piezas exclusivas para el barco. Y en su concepción original, el Costa Pacifica fue el primer crucero del mundo en incorporar un estudio de grabación profesional a bordo, donde los pasajeros podían grabar su voz sobre bases musicales y llevarse el CD como recuerdo del viaje.
Itinerario: Un mini crucero que vale como laboratorio
Cuatro noches en el Mediterráneo occidental no son suficientes para conocer a fondo un barco de esta capacidad y complejidad. Pero sí son suficientes para tomar el pulso a sus zonas comunes, a su gastronomía, a su tripulación y a su gestión operativa. El itinerario fue el siguiente:
- 28 de marzo: Embarque en Barcelona
- 29 de marzo: Escala en Marsella (Francia)
- 30 de marzo: Escala en Savona (Italia), puerto base histórico de Costa Cruceros
- 31 de marzo: Segunda escala en Marsella
- 1 de abril: Desembarque en Valencia
Llama la atención la doble recalada en Marsella, que en un itinerario de esta duración ocupa dos de los cuatro días de travesía. No es un detalle menor: El Puerto de Marsella tiene dos muelles de atraque para cruceros, y la ciudad ofrece itinerarios terrestres que pueden variar sustancialmente entre una visita y la siguiente. En cuanto a Savona, no es un destino turístico convencional, pero para cualquier seguidor de Costa Cruceros tiene un valor simbólico indudable: Es el puerto desde el que ha salido la mayoría de los cruceros inaugurales de esta naviera durante décadas.
Embarque en Barcelona y primera impresión
El embarque se realizó en el Moll Adossat de Barcelona, en la terminal Helix. El procedimiento de Costa para el embarque sigue el esquema habitual en las navieras: Facturación de equipajes en el exterior, acceso al control de seguridad, comprobación de documentación con entrega de la tarjeta de crucero en los mostradores de check-in, y finalmente subida al barco. El proceso se lleva a cabo por el personal de Costa y el personal de tierra del puerto, de manera muy ordenada y ágil. En poco más de 15 minutos desde que el número de turno es llamado y se organiza la cola, el pasajero está a bordo.
La primera impresión al cruzar la pasarela y acceder al barco es el Atrio Welcome, situado en la zona central del buque. Los ascensores panorámicos de cristal que recorren varios niveles, las esculturas de bailarines que flanquean el espacio, y el protagonismo de los tonos marrones, dorados y rojizos en la decoración dibujan el ambiente que acompañará al pasajero durante toda la travesía. La música, en ocasiones un piano en directo, flota en el ambiente de forma constante. La promesa del barco se cumple nada más entrar.
La acogida es cálida, el espacio, agradable. Se tiene una muy buena sensación al abordar este barco, cosa que no he sentido en otros barcos de la compañía y de la misma clase. Quizá será algo personal, al regresar al mismo después de tantos años.
Experiencia a bordo del Costa Pacifica: El camarote
Para un recorrido corto y sobradísimamente conocido, pensado para desconectar y poner pausa a la rutina, disponíamos de un camarote interior, número 8388, situado en la cubierta 8 Ludwig. Camarote doble muy correcto, con espacio suficiente. A destacar, su carácter práctico por encima de todo, y también su extraordinario nivel de limpieza, orden y colocación. Una presentación magnífica, sin duda.
Los camarotes del Costa Pacifica disponen de teléfono, secador de pelo, caja de seguridad, aire acondicionado regulable con termostato, televisión vía satélite con pantalla plana, y una toma de corriente por cada formato europeo y norteamericano, disponibilidad algo escasa para el momento presente, con la multiplicidad de dispositivos que todos utilizamos. El servicio de camarero de cabina es diario, y, en nuestro caso, muy eficiente, puntual con las peticiones, y rápido en su trabajo.
Siendo honesto en la valoración, el camarote, aunque limpio, práctico y ordenado, acusa una decoración que no ha variado desde los primeros momentos de su construcción. Hablamos estrictamente de la decoración, porque el mobiliario se encuentra en perfecto estado de conservación, de limpieza y de uso. Igualmente el baño, práctico y con todo lo imprescindible.
El barco por dentro: Espacios comunes y cubierta
El atrio y los interiores
El Restaurante Degli Argentieri es uno de los espacios interiores más impactantes del Pacifica. Distribuido en dos plantas con gran balaustrada central, está decorado con 139 piezas artísticas de plata. Es, en sí mismo, una galería. Junto al atrio conviven los bares, las tiendas duty-free, la joyería y los rincones de paso que en un barco de este tamaño ejercen como articuladores sociales de la vida a bordo. En estos interiores comunes del barco se observa una extraordinaria conservación y puesta al día, y un mantenimiento exacto y sin dejadez.
Piscinas y cubiertas exteriores
El Costa Pacifica cuenta con cuatro piscinas, una de sus bazas más notables. Dos de ellas disponen de cubierta retráctil: El Lido Calypso, en la zona central del barco, y el Lido Ipanema, en popa. Esta característica permite disfrutar de las piscinas independientemente de las condiciones meteorológicas, lo que en un mini crucero de finales de marzo en el Mediterráneo tiene un valor práctico evidente. Muy concurridas ambas, por ser un crucero de evidente carácter familiar, y, a más, por las fechas de vacaciones escolares de Semana Santa.
A las piscinas se suman cinco jacuzzis (algunos de ellos, exclusivos para adultos), una pista para correr al aire libre, toboganes acuáticos en la cubierta superior, y una pista polideportiva.
El Solemio Spa
El área de bienestar del barco es el Beauty Spa Solemio, con 6.000 m² distribuidos en varias cubiertas. Incluye zona de talasoterapia, circuito termal, sauna, baño turco, salón de belleza, tratamientos faciales y corporales. Es uno de los spas más extensos de cualquier barco en navegación activa.
Otros espacios destacables
El barco dispone de casino, discoteca, sala de juegos arcade, simulador de Fórmula 1, biblioteca, capilla y el histórico estudio de grabación, que en 2009 fue uno de los grandes reclamos del barco, y que hoy, según nos informaron, permanece como espacio anecdótico. El Squok Club, el club infantil de Costa, atiende a niños y adolescentes entre 3 y 17 años con programas de actividades propios.
Gastronomía: de la cocina italiana a los menús de tres estrellas Michelin
La oferta gastronómica del Costa Pacifica es, desde la renovación de 2022, notablemente más amplia y sofisticada de lo que era en su etapa original. El barco dispone de diez espacios de restauración, tres de los cuales están incluidos en el precio del crucero como restaurantes principales, y siete funcionan como restaurantes de especialidad con cargo adicional.
Restaurantes principales incluidos
Los dos restaurantes principales de servicio a mesa son el My Way Restaurant, en la zona de medio barco de las cubiertas 3 y 4, y el New York, New York Restaurant, en popa de esas mismas cubiertas. Ambos ofrecen menús que cambian diariamente, con una propuesta de cocina internacional de corte clásico europeo. Nuestras cenas en el New York, New York se caracterizaron por su excelente calidad, buena variedad, y fantástico servicio y presentación. Para todos aquellos participantes en foros y redes, que comentan repetidamente que Costa sirve agua en jarra, insistir una vez más en que no es así: En Costa se sirve agua embotellada por vaso, dentro del paquete de bebidas, y, fuera de paquete, se compra el litro en restaurante, a 4,03€, incluida la cuota de servicio.
En el restaurante, si no se lleva paquete de bebidas, o si no se paga la misma con cargo a la cuenta a bordo, no hay ninguna bebida incluida, puesta a disposición del pasajero.
A destacar en este apartado, la excelente disposición y trabajo del maître del restaurante a la hora de acomodar a los pasajeros que solicitaban cambios, y el trabajo extraordinariamente efectivo, amable y correcto de los camareros.
El Ristorante Buffet La Paloma es la opción de autoservicio, utilizada principalmente para desayunos y almuerzos. Aquí la calidad es buena, la variedad suficiente, el nivel de ocupación alto en determinados momentos, y el funcionamiento… Caótico a veces. Hay suficiente personal para atenderlo, y suelen ser eficaces, pero seguimos señalando el cierre temprano del buffet de Costa en general, y muy temprano en algunas zonas, pese a la ocupación. Esto genera en ocasiones aglomeraciones importantes en según qué áreas: Hay ocasiones en que las colas son largas.
Hay que mencionar asimismo el cierre de algunos espacios y máquinas de bebida, café o agua, y el acceso, por momentos difícil, a hielo. Detalle muy a tener en cuenta, porque no siempre es sencillo encontrar café o leche disponible en el buffet, cosa que, a nuestro parecer, no debería funcionar de este modo.
Restaurantes de especialidad
El gran fichaje de la renovación de 2022 es el Ristorante Archipelago, el restaurante de alta cocina firmado por tres chefs de reconocimiento internacional: El italiano Bruno Barbieri, el español Ángel León y la francesa Hélène Darroze. Los tres acreditan estrellas Michelin en sus respectivos restaurantes en tierra. La propuesta es un menú degustación de cinco platos inspirado en los destinos del itinerario, con una orientación claramente gourmet. El Archipelago debutó primero en el Costa Smeralda antes de incorporarse al Pacifica.
La oferta de especialidad se completa con Sushino (cocina japonesa), el Teppanyaki (cocina en plancha japonesa al estilo «cocinero-espectáculo en tu mesa»), la Pizzeria Pummid’Oro (pizza italiana, receta tradicional) y el Restaurante Samsara, que ofrece una cocina de bienestar con carta específica y está incluido en el precio para los pasajeros que se alojan en los camarotes Samsara de esa parte del barco.
Bares y complementos
El barco cuenta con nueve bares y lounges. Los más frecuentados son el Aperol Spritz Bar, perfectamente integrado en la dinámica mediterránea del itinerario, el Rick’s Wine Bar para los amantes del vino, y la Gelateria Amarillo. En todos se aprecia buen servicio, y especialmente, la heladería, resulta siempre imprescindible de visitar, al igual que sucede en cualquier otro Costa.

Estación gastronómica ‘The Salty Beach Street Food’ con servicio de hamburguesas junto a las piscinas. (Imagen: David González)
Entretenimiento: El teatro y la vida nocturna
El Costa Pacifica dispone de un teatro de tres niveles en el que se programan espectáculos distintos cada noche, en dos sesiones para que todos los pasajeros puedan asistir. La temática musical del barco no es ajena al contenido de estos espectáculos: musicales, acrobacias, variedades y producciones propias de Costa Entertainment son la base de la programación. A destacar, sin duda, las actuaciones de la espectacular cantante sudafricana Talia Alexis, en tributo a Tina Turner.
Siempre hay música en directo en el barco de la música. En cualquier punto donde hay un escenario, Costa Pacifica, sitúa a un músico, cantante… Todos son realmente buenos.
Las escalas: Marsella, Savona y de nuevo Marsella
Primera escala: Marsella (29 de marzo)
Como es habitual en este puerto, dos o tres cruceros suelen coincidir, y esta circunstancia convierte la visita a la ciudad en una empresa algo difícil y frustrante en demasiadas ocasiones. Los buses gratuitos de acercamiento siguen siendo insuficientes (no sabemos bien si de manera intencionada, o simplemente sus responsables desoyen o ignoran la realidad), igual que la educación y el saber estar de algunos cruceristas que SIEMPRE sin excepciones, se encuentran en estas terminales de bus, y con los que hay que emprender batalla sí o sí para defender el turno que uno aguarda con paciencia como corresponde.
Los shuttle buses de las navieras (de pago, en este segmento de naviera generalista) acercan al crucerista hasta el MuCEM, a las puertas del Vieux Port, y suelen ser la mejor y más tranquila opción, para evitar a estas aves rapaces disfrazadas de pasajeros. Hay taxis a pie de barco, pero por norma lamentablemente bien experimentada personalmente, digamos que la relación con los taxistas de esta ciudad sigue siendo muy peculiar, y hay que observar cualquier detalle, y, a ser posible, preguntar el precio antes de la carrera. También, si regresas con compras de la ciudad, evita ponerlas en el maletero del taxi, o, con altísima probabilidad, el taxi, de manera mágicamente artística, se marchará con ellas a toda velocidad antes de que puedas reaccionar para evitarlo.
Segunda escala: Savona (30 de marzo)
Savona tiene para cualquier seguidor de Costa Cruceros un valor casi emocional. Es el puerto desde el que la naviera ha operado la mayoría de sus cruceros mediterráneos durante décadas, y desde el que partió el crucero inaugural del propio Costa Pacifica el 6 de junio de 2009. La ciudad ofrece gran número de atractivos (la mayoría de ellos, ocultos y que hay que buscar), y también en las cercanías podemos encontrar poblaciones con mucha historia, que merece la pena visitar, como Noli y Finalborgo.
Está entre los puertos más cómodos de Europa, siendo que el barco entra al centro mismo de la localidad, y ofrece acceso casi inmediato al centro histórico. Centro que los lunes se viste de mercadillo urbano en el que encontrar todo tipo de mercancías, algunas muy curiosas, y cuyos comerciantes ambulantes atienden generalmente de una manera amable y colaboradora.
Savona, la típica escala de Costa, es un lugar de gran encanto al que siempre nos gusta regresar.
Tercera escala: Marsella (31 de marzo)
La repetición de Marsella en este mini crucero fue un tanto única: Una escala corta según la previsión, que se alargó más de lo esperado, debido a los omnipresentes vientos fuertes que caracterizan a esta ciudad y a todo el Golfo de León. Se atracó con más de dos horas de retraso, y la hora de todos a bordo hacía complejo volver a bajar a la ciudad, por lo que nosotros optamos por no hacerlo. Después, a su hora de partida y con todos a bordo, el barco no pudo emprender la salida hasta más de 4 horas más tarde de la hora prevista. En algunos pasajeros surgió el nerviosismo por la amenaza tangible de perder la conexión de sus transportes al día siguiente, pero la mayoría conservó la calma y los rostros seguían siendo relajados.
Navegando junto a la costa del Golfo, a velocidad punta, Costa Pacifica logró llegar a Valencia, puerto de desembarque, con sólo tres horas de retraso. Suficientes para que, como muchos temían, los cruceristas menos avezados a la hora de establecer sus enlaces, perdieran los mismos, y tuvieran que improvisar cómo regresar a sus localidades, o quedarse a pernoctar en Valencia.
Costa Pacifica en 2026: ¿Qué ha aguantado bien el paso del tiempo?
El Costa Pacifica cumplirá diecisiete años de servicio en 2026. En la industria del crucero, eso lo sitúa en una franja de edad en la que los barcos comienzan a acusar el desgaste de las zonas de mayor tránsito, aunque la renovación de 2022 supuso una inyección de modernidad importante en su oferta gastronómica y tecnológica. En el caso del Costa Pacifica, es incluso sorprendente el alto nivel de conservación y mantenimiento que se observa en las partes del barco visibles al pasajero.
Todo en el Costa Pacifica está en orden de marcha y revista, y, cuidado con esto: A un nivel que deja muy atrás a barcos veteranos aún vivos en la flota de navieras de categoría superior y hasta premium. El trabajo de Costa en este sentido es realmente destacable. También lo observamos, aunque ligeramente en menor medida, en el Costa Fascinosa, cuando en abril de 2025 dirigimos el viaje en grupo de una empresa catalana por su 50 aniversario, con más de 130 pasajeros sobre el barco.
Lo que el paso del tiempo no ha erosionado es el concepto. La identidad musical de este barco es coherente y genuina, no es un recurso de marketing superficial que se agota en los letreros de las cubiertas. La colección de arte, la ambientación sonora, los nombres de los espacios, la historia que hay detrás de su diseño… Todo eso permanece, y en un mercado de cruceros cada vez más estandarizado, es un valor diferencial real. Si eliges este barco, no puedes perderte la colección de violoncellos y violines reales que decoran el bar dedicado a vinos Rick’s Wine Bar, en la cubierta 5, popa.
Otro aspecto a valorar es el perfil del pasajero. Costa Cruceros opera en el segmento mainstream europeo, con una clientela predominantemente mediterránea, y el Pacifica es un barco muy familiar, en el más amplio sentido del término: Hay espacio para todas las edades, programas para niños, propuestas para adultos y para quienes buscan descanso. No es un barco boutique, no es un barco de lujo. Es un barco mediano que quiere ser acogedor, y en esa intención pasa el corte con mucha ventaja: Tripulación completamente visible y dedicada al servicio (y esto no siempre es marca de la casa Costa en otros barcos), amabilidad, cortesía, rapidez en encontrar soluciones… Punto que, realmente, hasta llega a sorprender para un barco que, en cierto sentido, es humilde y bastante orientado al gran público.
Tras cuatro noches de experiencia a bordo del Costa Pacifica, nuestra vivencia confirma que es un barco totalmente vigente en 2026, y al que le quedan muchas millas marinas por delante, y muchos momentos de diversión para miles de futuros cruceristas.
El Costa Pacifica es para ti si:
- Buscas un crucero familiar en el Mediterráneo con una oferta amplia y equilibrada.
- Aprecias la cocina italiana y la estética mediterránea como hilo conductor de la experiencia.
- Quieres acceder a menús de autor y alta cocina (Archipelago) sin pagar precios de naviera de lujo.
- Valoras la propuesta cultural y artística a bordo, más allá del entretenimiento convencional.
- Los mini cruceros de tres o cuatro noches encajan en tu disponibilidad o presupuesto.
- Eres un incondicional de la forma tradicional de navegar y de los cruceros de hace dos décadas.
- Buscas una muy buena relación calidad-oferta-precio en los cruceros.
El Costa Pacifica no es para ti si:
- Esperas las instalaciones y tecnología de un barco nuevo o recién entregado.
- Prefieres una naviera con política de freestyle dining sin horarios de cena asignados.
- El inglés o el italiano a bordo te suponen una barrera importante (Costa opera principalmente en italiano, aunque hay atención en varios idiomas, entre ellos el español).
- Buscas la fiesta constante y la animación intensiva como eje central del crucero.
- No eres muy permeable a la presencia de multitud de niños en las instalaciones comunes del barco.
El reencuentro
Volver a ver el Costa Pacifica desde dentro, dieciséis años después de haberlo visto nacer desde la cubierta de su barco contemporáneo, Luminosa, es una experiencia que tiene algo de difícilmente explicable. Un barco no es solo acero, cubiertas y camarotes: Es el resultado de una idea, de un momento concreto en la historia de una empresa y de una industria. Aquel 5 de junio de 2009 en Génova, el Pacifica era un recién llegado al mundo. Hoy es un veterano que todavía trabaja, que todavía zarpa, que todavía lleva a bordo a miles de personas que buscan exactamente lo que prometía cuando nació: El mar en la música.
Que por fin haya podido subir a él tiene, para quien escribe estas líneas, algo de deuda saldada.
