Una experiencia inolvidable donde los sueños zarpan hacia la realidad.
¿Y si se pudiera vivir la magia de Disney a bordo de un crucero? Cierra los ojos, piénsalo y tu sueño se cumplirá, porque gracias a Disney Cruise Line podemos disfrutar de esta magia mientras navegamos y descubrimos un destino diferente cada día. Hoy os traigo mi mágica aventura a bordo del crucero Disney Dream, una experiencia que mi familia y yo jamás olvidaremos. Y es que Disney no solo posee famosos parques de atracciones, sino también una línea de cruceros donde se puede disfrutar de toda su diversión y de sus increíbles productos.
La magia comienza antes de embarcar
No penséis que esta aventura empieza el día que embarcas. La experiencia Disney comienza una vez que tienes tu reserva confirmada, momento en el que puedes descargarte la aplicación de Disney Cruise Line y echar un primer vistazo a todo lo que vas a encontrar a bordo. Os recomiendo encarecidamente buscar en redes sociales los grupos especiales que se organizan para vuestra salida específica. En ellos, además de valiosa información para la travesía, se organizan actividades fundamentales para hacer que la experiencia sea inolvidable.
Dos de las más conocidas, y extendidas por todos los pasajeros, son el Fish Extender y el Pixie Dust. El Fish Extender consiste en unas bolsas con compartimentos que los pasajeros cuelgan en la puerta de su camarote, en las cuales cada noche o mañana aparece un regalo sorpresa. Como bien dice mi hija, cada día al despertar parece el Día de Reyes, corriendo a ver qué sorpresa depara el Fish Extender. Para participar en esta actividad, debes apuntarte en el grupo de Facebook y te asignarán entre 4 y 5 camarotes a los que deberás hacer un regalo, recibiendo tú también obsequios por su parte. Por otro lado, el Pixie Dust consiste en pequeñas bolsitas preparadas en casa con algún detalle, que cada noche vas depositando de forma aleatoria en los Fish Extenders de los pasillos, recibiendo también tú sorpresas de vuelta.
A estas actividades se suma la tradicional decoración de la puerta del camarote, algo muy arraigado en Disney Cruise Line, llegando a organizarse concursos para premiar a las más bonitas. También se organiza de forma externa mediante las redes sociales una pequeña carrera de 5 km, donde te hacen entrega de una medalla conmemorativa del embarque.


Un embarque de película
Llegó el esperado día del embarque, y preparados con nuestras clásicas orejitas nos dirigimos al puerto. Una vez allí, se nota de inmediato la exquisita organización; todo se produce de forma rápida y ágil. Tras realizar el check-in, subimos la pasarela y pisamos la cubierta que da acceso al espectacular atrium del Disney Dream. No penséis que se accede de una forma cualquiera: al entrar, parte de la tripulación te recibe en dos filas y, mientras avanzas, resuena por los altavoces el nombre de tu familia acompañado de aplausos. Es ahí donde piensas: «Que empiece la magia».



Camarotes: Nuestro hogar en el mar
Nos avisaron de que nuestra habitación estaría lista sobre las 13:00, hora a la que acudimos para dejar las mochilas y echar un primer vistazo a la que sería nuestra casa los próximos 8 días. Teníamos asignado un camarote exterior con ventana en la parte de proa que nos dejó con la boca abierta desde el primer segundo, tanto por su decoración como por su limpieza. En nuestros más de 60 cruceros realizados en otras navieras, jamás habíamos visto tanta pulcritud.
Todos los detalles estaban cuidados al máximo. Algo que nos sorprendió gratamente, y que facilita mucho los viajes en familia, es que disponíamos de dos baños separados: uno provisto de lavabo e inodoro, y otro en el que se encontraba una magnífica bañera junto a un segundo lavabo. Deciros que tanto las toallas como los jabones lucían el logo de Disney Cruise Line.
Al momento llegó nuestro asistente de camarote, la persona más amable y servicial que más ha mirado por nosotros en todos nuestros cruceros anteriores. Cada noche nos abría la cama, creaba maravillosas figuras con las toallas y dejaba tres chocolatinas de Mickey sobre la almohada. La mayor sorpresa llegó la tercera noche, cuando al acceder al camarote vimos que la cama de mi hija estaba vestida completamente con ropa de cama de Vaiana. Os podéis imaginar su emocionante reacción al verlo.



| ⭐ Valoración de Camarotes: 10 / 10 |
Gastronomía de primer nivel
Empecemos por los desayunos. Al igual que en muchas navieras, puedes elegir de forma gratuita entre el buffet principal o el restaurante a la carta. En ambos, la comida servida es de una calidad altísima. A la hora del almuerzo, las opciones son prácticamente idénticas, pudiendo acudir al restaurante o al buffet de manera más informal. Cabe destacar que es un buffet nada convencional, ya que puedes encontrar productos de alta gastronomía como distintos tipos de marisco.
A estas dos opciones se une un market food en la cubierta de la piscina, donde durante más de 7 horas al día puedes disfrutar de pizzas, hamburguesas, tacos y ensaladas de forma totalmente gratuita. Resulta ideal cuando vienes de una excursión o cuando el estómago pide picar algo entre horas.



Las cenas en Disney Cruise Line son diferentes a lo que estamos acostumbrados. Aquí funcionan mediante una rotación de restaurantes, cenando cada noche en uno distinto de los tres restaurantes principales. Existen dos turnos, a las 18:30 y a las 20:30, que puedes elegir al realizar el check-in en la aplicación. Los tres restaurantes principales son:
Animator’s Palate: Un espacio inspirado en el cine de animación donde el arte cobra vida y la magia acompaña la cena.
Enchanted Garden: Un salón inspirado en los jardines de Versalles que cambia su iluminación de día a noche mientras comes.
Royal Palace: Un comedor elegante y lujoso inspirado en los clásicos cuentos de hadas de las princesas Disney.
La cena destaca por una calidad y elaboración gastronómica espectacular, muy alejada de las navieras convencionalistas. Para quienes buscan exclusividad, existen dos restaurantes de especialidades con cargo adicional: Palo (homenaje a la cocina del norte de Italia con pastas artesanales, carnes y brunch) y Remy (sofisticada alta cocina francesa inspirada en la película Ratatouille). Además, por todo el barco encontramos bares que ofrecen tablas de quesos, snacks o bollería gratuita dependiendo de la hora.









| ⭐ Valoración de Gastronomía: 9 / 10 |
Entretenimiento inigualable
Por supuesto, a bordo podemos encontrar en cada rincón al elenco de personajes Disney para interactuar y tomarnos fotos con ellos. También se organizan eventos especiales para conocer a las princesas Disney, charlar y fotografiarte con cada una de ellas; algo que nos emociona tanto a niños como a mayores. En tu diario a bordo se detalla cada día la hora y el lugar de estos encuentros.
Una de las fiestas más emotivas fue la Sail Party el día que abandonábamos el puerto de Barcelona. Acompañados por muchos personajes y encabezados por el Capitán Mickey, las bocinas del barco sonaron al ritmo de la clásica sintonía Disney mientras bailábamos y disfrutábamos de un momento verdaderamente mágico. Durante nuestros 8 días a bordo vivimos diferentes fiestas en la cubierta exterior y en el Royal Promenade, bailando bandas sonoras icónicas. Tampoco falta la diversión diaria con trivial, concursos y manualidades.
El punto fuerte del entretenimiento llega en el teatro principal con espectáculos que nos dejaron con la boca abierta y las lágrimas saltadas. Para mí, el más espectacular fue el musical de La Bella y la Bestia. Su elenco y la belleza de todo el atrezo superaron producciones de la Gran Vía de Madrid, haciéndome vivir el momento más mágico del crucero (comparable a ganar el mundial contra Argentina). En el momento de puntuar, ajusto un poco la nota porque eché en falta algo de animación nocturna o música actual para adultos después de la cena.





| ⭐ Valoración de Entretenimiento: 7 / 10 |
Zonas exteriores y de relax
Si hay algo que me chocó bastante en mi crucero fue la cantidad de adultos que viajaban sin la compañía de pequeños. Esto es posible porque la magia de Disney no tiene edad y el barco cuenta con zonas específicas para adultos. Disponen de una magnífica área con piscina y bar para disfrutar de la tranquilidad, cubiertas con hamacas para tomar el sol plácidamente, y bares musicales exclusivos para mayores de 18 años donde cada noche hay música en directo.











| ⭐ Valoración de Instalaciones y Clubes: 10 / 10 |
Evidentemente, las instalaciones para los más pequeños son soberbias. Las dos piscinas infantiles son de agua climatizada, y una de ellas cuenta con la famosa silueta de Mickey. El rey del entretenimiento acuático es el AquaDuck, el fabuloso y extenso tobogán acuático que recorre el exterior del barco soltando pura adrenalina sobre flotadores. También encontramos minigolf, cancha de baloncesto, simulador virtual deportivo, pista de atletismo y un completo gimnasio. Para el relax total, el fabuloso Spa ofrece servicio de peluquería, maquillaje, manicura y tratamientos corporales.
No puedo cerrar este apartado sin hablar del miniclub infantil. Al dejar a los niños, entregan a los padres un reloj interactivo gratuito que informa si nuestro hijo requiere nuestra asistencia. Dichos clubes están decorados de forma tan increíble (¡hasta se puede pilotar la nave de Star Wars!) que dan ganas de quedarse horas en ellos. Los niños disfrutan al máximo, y los padres ganamos una enorme tranquilidad.
Curiosidades finales
Existen algunos detalles que hacen a esta naviera diferente al resto. En Disney Cruise Line no existen los paquetes de bebidas, algo que celebro, ya que evita el derroche innecesario de alcohol en un entorno mayoritariamente infantil. A cambio, los refrescos, agua, zumos, infusiones y cafés son totalmente gratuitos en los diferentes dispensadores de los restaurantes y bares. Otro dato curioso, y muy acertado, es la ausencia de casino a bordo.
«Hasta aquí llega mi experiencia a bordo del increíble Disney Dream, aunque escribiría decenas de párrafos más para contar todo lo vivido a bordo.»
Recordar que mediante Decruceros.es podéis reservar y recibir el mejor asesoramiento sobre Disney Cruise Line o cualquier otra naviera. Aprovecho estas líneas para agradecer a “Más Allá de la Magia”, ya que sin ellos este embarque colaborativo no hubiera sido posible. ¡GRACIAS!
Sobre el autor:
Fabián Gil
Agente de viajes Cruceritis
Co-fundador de DeCruceros.es, redacción. Especialista y crítico en cruceros.
fabian@decruceros.es