El excedente de comida preparada y no servida a bordo del Costa Fortuna se canaliza hacia entidades sociales de Gran Canaria con apoyo portuario y controles sanitarios.

Redacción Decruceros.es | 23 de enero de 2026

Una escala de crucero puede dejar mucho más que actividad turística. Desde enero de 2024, Costa Cruceros y la Fundación Banco de Alimentos de Las Palmas de Gran Canaria mantienen una colaboración para donar alimentos preparados a bordo del Costa Fortuna que, por operativa de restauración, no llegan a servirse en los restaurantes del barco. La iniciativa busca dar una “segunda vida” a esa gastronomía y convertirla en apoyo directo a personas en situación de vulnerabilidad en la isla.

El proyecto cuenta con un engranaje institucional clave para que funcione con garantías: La Autoridad Portuaria de Las Palmas, autoridades fiscales y aduaneras del Gobierno de Canarias, Sanidad Exterior regional y el agente portuario colaboran para que la entrega y la trazabilidad se ajusten a los requisitos de seguridad alimentaria y logística.

Una alianza que convierte el excedente en ayuda alimentaria

En la restauración de un crucero se planifican menús y producciones pensando en picos de demanda, preferencias de los pasajeros y turnos de servicio. Eso hace que, en ocasiones, queden platos ya elaborados que no se sirven por no haber sido solicitados. En este caso, Costa no lo trata como desperdicio, sino como un recurso que puede aprovecharse de forma solidaria.

La Fundación Banco de Alimentos de Las Palmas actúa como entidad receptora y canalizadora. Su red de organizaciones asociadas en la provincia permite que los alimentos lleguen, de forma coordinada, a comedores sociales y entidades que atienden a familias con dificultades para cubrir necesidades básicas. El objetivo es doble: reducir el desperdicio y reforzar la asistencia alimentaria en el entorno donde el barco hace escala.

Cómo funciona la donación a bordo y qué garantías exige

Para que una donación de comida preparada sea viable, no basta con “entregar lo que sobra”. Se requiere un protocolo que asegure higiene, conservación y trazabilidad. En iniciativas de este tipo, el punto de partida es claro: Solo se dona comida preparada y no servida, es decir, elaborada en cocina pero que no ha salido al circuito de consumo del pasajero. Eso minimiza riesgos y facilita el control sanitario.

La operativa suele incluir: Identificación del excedente apto, etiquetado, control de temperaturas, almacenamiento temporal en condiciones adecuadas y coordinación horaria con la escala para que el traslado sea rápido. En puerto, la participación de Sanidad Exterior y de las autoridades competentes permite validar el proceso y garantizar que la entrega cumpla con la normativa aplicable en un entorno tan sensible como el alimentario.

En palabras de Luigi Stefanelli, vicepresidente de ventas mundiales de Costa Cruceros, “El inicio de esta colaboración en Las Palmas de Gran Canaria representa un nuevo paso en nuestro compromiso con la sostenibilidad y la economía circular. Gracias al extraordinario apoyo de las autoridades locales y del Banco de Alimentos, podemos transformar un recurso valioso en un impacto social positivo para las comunidades en las que operamos.”

 

Foto de grupo junto al crucero en el Puerto de Las Palmas con chefs de a bordo y representantes del Banco de Alimentos en la alianza solidaria

Foto de grupo junto al crucero en el Puerto de Las Palmas con chefs de a bordo y representantes del Banco de Alimentos en la alianza solidaria (Costa Cruceros)

 

El papel del Puerto de Las Palmas: Logística, comunidad y valor social

Las Palmas de Gran Canaria es un puerto con un papel estratégico en las rutas atlánticas y canarias. Además de su peso logístico, el ecosistema portuario se ha convertido en un espacio donde confluyen turismo, servicios y economía local. Precisamente por eso, la colaboración entre naviera, puerto y tercer sector es relevante: Permite que parte del valor generado por la actividad de cruceros se traduzca en impacto social directo.

La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, subrayó la dimensión ciudadana del proyecto al señalar que “la relevancia de iniciativas que conectan la actividad portuaria con el bienestar de la ciudadanía. Que una escala de cruceros pueda convertirse en una oportunidad para apoyar a familias y colectivos vulnerables es un ejemplo claro de cómo los puertos pueden generar valor social más allá de su función logística y económica”.

Además, remarcó el componente institucional de la iniciativa: “Este tipo de colaboraciones reflejan un modelo de gestión portuaria comprometido con la sostenibilidad y la cooperación institucional. Agradecemos el esfuerzo de Costa Cruceros, del Banco de Alimentos y de todas las administraciones implicadas por hacer posible un proyecto con un impacto tan positivo y tangible en el ámbito de la ayuda alimentaria. Desde la Autoridad Portuaria continuaremos impulsando iniciativas que refuercen el vínculo con nuestro entorno y contribuyan al bienestar de las personas que más lo necesitan”.

El Costa Fortuna, el barco implicado: Un clásico de Costa en itinerarios internacionales

El Costa Fortuna es uno de esos barcos reconocibles por su estilo clásico y su enfoque familiar, muy alineado con el ADN histórico de la naviera italiana. Construido a principios de los años 2000, se ha movido por distintas zonas de navegación de Costa, y en temporadas ha estado presente en rutas que conectan puertos españoles con otros destinos del Mediterráneo y el Atlántico.

Para el pasajero, este tipo de iniciativas añade una capa de interés a la experiencia de crucero. No cambia el viaje, pero sí aporta contenido: La escala no es solo excursiones y compras, también puede ser una oportunidad para que el barco colabore con el destino que lo recibe. Y, en el caso de Gran Canaria, el puerto y las entidades sociales tienen la estructura necesaria para convertir esa colaboración en algo operativo y medible.

Economía circular en cruceros: De la gestión del desperdicio al impacto local

La economía circular aplicada al turismo tiene un reto evidente: Evitar que recursos válidos acaben en la basura. En un crucero, la restauración es una de las áreas con más potencial para mejorar procesos, porque implica planificación, producción, conservación y consumo en un espacio que funciona como una pequeña ciudad flotante.

En este marco se encuadran los programas de donación de excedentes alimentarios que algunas navieras han extendido a distintos puertos. Costa ha venido desarrollando este enfoque en varios destinos y lo ha ido ampliando con alianzas locales, de forma que la ayuda llegue a organizaciones que ya trabajan sobre el terreno y conocen las necesidades reales. La incorporación de Las Palmas de Gran Canaria refuerza esa lógica: Colaboración con un actor social consolidado y apoyo de la comunidad portuaria para asegurar que la cadena se mantenga segura.

Para las entidades receptoras, el valor no es solo la cantidad, sino la regularidad y la coordinación. Cuando la operativa está bien diseñada, las entregas pueden complementar otras vías de abastecimiento y apoyar a colectivos específicos en momentos de mayor demanda. Además, la iniciativa tiene un efecto pedagógico: Visibiliza que la lucha contra el desperdicio y la ayuda alimentaria pueden ir de la mano sin bajar el listón de la seguridad.

Qué significa para el viajero: Un turismo de cruceros más conectado con el destino

Muchos pasajeros buscan hoy información sobre sostenibilidad antes de reservar. A veces se trata de eficiencia energética, otras de gestión de residuos o de relación con los destinos. En este caso, la clave está en algo muy concreto: Aprovechar comida preparada que no se ha servido para apoyar a la comunidad local. Es una medida práctica, con impacto directo y fácil de entender.

Si viajas en el Costa Fortuna o en otro barco con programas similares, conviene mirar más allá de los mensajes genéricos. Lo importante es que exista un socio local fiable, un protocolo claro y un marco institucional que lo haga posible. En Las Palmas, esa combinación está alineada: Banco de Alimentos con red en la provincia, puerto implicado y autoridades que facilitan el cumplimiento normativo.

Y, si te interesa la naviera, puedes ampliar contexto en nuestra cobertura reciente sobre su programación y propuestas: Costa Cruceros revoluciona el verano 2025 con sus itinerarios Sea & Land y Costa Cruceros actualiza su oferta para el invierno 2025-2026.