Experiencia a bordo del Celestial Journey, diciembre 2024.

 

Fabián Gil, redacción – 24 de enero de 2024.

 

Dicen que en la vida se realizan muchos viajes, pero que solo algunos quedan en el recuerdo y recordaremos el resto de nuestros días.

Hoy os hablo de un viaje de esos, de los que recordaremos muchas veces, de los que enseñaremos mil veces las fotos, y del que presumiremos de haber vivido, y ese viaje fue con Celestyal Cruises.

En este artículo os quiero contar nuestra experiencia familiar viajando a bordo del Celestyal Journey de Celestyal Cruises, en su nuevo itinerario por el golfo Arábigo. Un itinerario mágico, con atardeceres increíbles y en el que se suma la magia de cambiar de año a bordo de este increíble barco.

 

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Os hablo un poquito del Celestyal Journey la que fue nuestra casa durante 8 increíbles días, del 28 de diciembre de 2024 al 4 de Enero de 2025, empecemos diciendo que este barco es un crucero de los de siempre, de los que se vive la navegación y en el que la decoración es elegante y sutil con los colores. Cuenta con una eslora de 219 metros, una manga de 31 metros, y una capacidad de 1260 pasajero, algo que viendo su tripulación con casi 600 personas hace que el ratio pasajero/tripulación sea alto, algo que ya nos indica el tipo de servicio y atención que tendremos a bordo.

Y por supuesto los espectáculos de todas las noches…..unos espectáculos preparados de una forma majestuosa por el increíble coreógrafo, e interpretado por grandes artistas, desde cantantes a bailarines……no os perdáis ningún de estos espectáculos, os sorprenderán.

Después de esta pequeña introducción sobre nuestro crucero, pasamos a contaros toda nuestra experiencia a bordo de él, la aventura comienza en el puerto de Doha, en Qatar. Un puerto relativamente nuevo, en el que destaca su accesibilidad y su rapidez para la gestión del check inn. Nuestra llagada a Doha la hicimos vía Estambul y deciros que al llegar al aeropuerto de la capital Qatarí todo fue amabilidad y gentileza por parte del personal del aeropuerto, intentando en todo momento ayudarnos. Os recomendamos que disfrutéis de una niche previa en la ciudad antes de embarcar, ya que disfrutareis de su mágico Zoco,y de zonas que no os dejaran indiferentes.

Una vez embarcamos nos dirigimos a nuestra habitación, camarote con ventana decorado con tonos azules, una gran ventana, un sofá-cama que sería para nuestra hija, un baño que no le faltaba detalle, incluida bañera, pero si algo sobresalió sobre todo fue la limpieza de nuestra habitación, algo que en los últimos cruceros estamos echando de menos, este camarote estaba reluciente y se notaba que quien hacia ese trabajo lo hacía feliz.

Nada más sacar nuestra ropa de la maleta, nos dirigimos a comer al restaurante Thalassa, un restaurante que sirve al mediodía para almuerzos y por la noche será nuestro lugar para las cenas, por supuesto incluido en el precio de nuestro crucero, la otra opción era el buffet Taverna, un buffet abierto muchas horas al día, para mi gusto casi siempre me decanto por el restaurante. En ambos la calidad de la comida es de muy alto nivel, en la que se nota que para su elaboración se utilizan materias de primera calidad.

Estábamos ansiosos por conocer ese increíble itinerario, en el que visitaríamos los siguientes puertos: Bahrain, Dubái, Khasab, Sir Bani Yas y Abu Dhabi. Un itineraio de ensueño, que incluiría una noche en Dubái, con lo que disfrutaríamos de dos jornadas completas de esa increíble ciudad. Pero aún hay más una vez a bordo nos comunicaron que cambiaríamos de año atracados en el puerto de Dubái, una experiencia increíble el poder disfrutar del espectáculo de fuegos artificiales y drones nada más marcar el reloj las 12 de la noche de ese 31 de diciembre.

Nuestra primera escala fue en la ciudad de Bahrain donde tras desembarcar de forma rápida nos subimos a un coche, que nos llevó a conocer los sitios más icónicos de la ciudad, como es la Gran Mezquita Al-Fateh la más grande de todo Bahrain, allí accedimos de forma gratuito, y dentro nos esperaba un guía local para contarnos en Español la historia de esa gran mezquita, y lo que significa el Islam para todos ellos, nada más terminar la visita nos acercamos a la Corniche de la ciudad donde pudimos obtener unas vistas increíbles de su Sky Line, para posteriormente sumergimos en su casco antiguo y ser un local más conociendo todas las pequeñas tiendas y negocios, algo que nos encantó.

 

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Sobre las 16:00 volvimos a nuestro crucero para disfrutar de un rico almuerzo y poder descansar de forma relajada en la piscina, ya que dispone tanto de piscina cubierta como una exterior situada en la popa del barco para ver esos atardeceres increíbles.

Nuestra siguiente escala bajo mi punto de vista fue nuestro destino estrella la exótica ciudad de Dubái, aquí pasaríamos la noche, y cambiaríamos de año, algo que nunca habíamos vivido a bordo y creo que lo cogeremos como tradición.

Esa primera jornada en Dubái tendría su momento estrella con la excursión organizada por Celestyal, y que nos llevaría a una aventura 4×4 por el desierto de Dubái con una cena a continuación en el desierto bajo las estrellas, acompañada de un espectáculo con danzas y actuaciones tradicionales.

Nada más bajar del barco nos esperaba nuestro 4×4 blanco impoluto, y en unos 50 minutos de conducción por carreteras locales llegaríamos a ese paisaje lleno de dunas que nos dejó con la boca abierta.

Un recorrido por el desierto con conductores profesionales que nos hicieron disfrutar de la subida y bajada de dunas, soltando adrenalina y disfrutando de paisajes que jamás olvidaremos, mientras veíamos camellos y a sus cuidadores, el negocio de este animal está muy extendido por la región. Cuando nos encontramos en medio de la nada, rodeado de dunas nuestro conductor paro el vehículo para que pudiéramos disfrutar haciéndonos fotos con ese increíble atardecer, y por supuesto haciendo la croqueta por las dunas.

 

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Nada más terminar nuestro safari por el desierto nos dirigimos a un campamento sonde nos esperaban para una deliciosa cena tipo buffet con productos locales, que acompañaron con un bonito espectáculo. Decir que el sitio nos dejó con la boca abierta, rodeados de dunas y con un ambiente que lo hacía mágico.

 

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Nuestra excursión termino de vuelta al barco, pero no penséis que nos fuimos a dormir, cogimos un taxi y nos fuimos al centro de Dubái a disfrutar del increíble entorno del Burj khalifa, el edificio más grande del mundo, y donde a su alrededor todos los días organizan un espectáculos con fuentes de agua y música que nos dejó embelesados, deciros que este espectáculo es totalmente gratuito. Dimos un pequeño paseo y de vuelta al barco a descansar, ya que el siguiente día, 31 de diciembre visitaríamos otra parte de Dubái y por supuesto seria nuestra gran noche de Fin de año.

 

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Al día siguiente después de disfrutar de un gran desayuno en el Buffet Taverna, bajamos del barco y por nuestra cuenta cogimos un taxi que nos llevaría a la parte antigua de la ciudad, esa parte donde se encuentra los Zocos, algunos muy nombrados como el Zoco del Oro, el Zoco de las especias, el de las telas…….ya sabéis estos sitios son para jugar al regateo y negociar los precios de los objetos que nos gustan. Nada mas terminar de visitarlos como manda la tradición nos montamos en una Abra y cruzamos a la otra orilla del rio Deira, unas barquitas tradicionales que te llevan de una orilla a otra pagando al barquero la simbólica cantidad de 1 dirham.

En esta otra orilla del rio disfrutamos de negocios locales y descubrimos como es la vida en el auténtico Dubái, donde las casas son bajas y no hay rascacielos.

Ya cansados de esa ajetreada mañana nos dirigimos al barco para descansar, y por supuesto ponernos nuestras mejores galas para esa última noche del año.

Ya vestidos de forma elegante subimos a cubierta para tomarnos una copa antes de acudir a la cena, y disfrutar desde la parte más alta del crucero de un espectáculo de drones que nos regaló la ciudad y nos dejó con la boca abierta.

He de decir que todo el barco estaba decorado para la ocasión con globos dorados y negros, y muchos otros atrezos que hacían que todo fuera mágico esa noche.

Llegado el momento de la cena nos dirigimos al restaurante Tahalassa donde se había preparado un menú especial, con platos de alta cocina, donde el plato principal fue una cola de langosta acompañada de espagueti con tinta de sepia, voy a confesaros que ese plato lo repetí, ya que estaba delicioso.

Nada más terminar la cena subimos a la cubierta exterior donde todo estaba preparado para la fiesta de fin de año, copas de champan preparadas para todo el mundo y algo que nos sorprendió de forma grata, tenían preparadas las 12 uvas para todos los españoles.

 

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Tessa, la directora del crucero fue la encargada de la cuenta atrás, algo emocionante y lleno de felicidad, que culmino a las 12 de la noche, cuando entro el 2025 y toda la ciudad de Dubái se lleno de fuegos artificiales y montones de barcos inundaron la bahía.

Después de una gran fiesta hasta altas horas de la noche, tocaba descansar para poder disfrutar al dia siguiente de nuestro destino, el increíble país de Oman y visitar el puerto de Khasab.

Cerca de las 13:00 atracábamos en este bello paraje de Oman, sin duda alguna lo que más llama la atención de Khasab son sus fiordos secos, llamados así por su nula vegetación.

Celestyal nos deleitó con una increíble excursión que os recomendamos a todos, nada más llegar a puerto nos montamos en un pequeño barco tradicional llamado Dhow, se trata de unas embarcaciones construidas en madera donde sentado en cojines en el suelo disfrutas de un paseo por estos increíbles fiordos.

A lo largo de este recorrido se pueden divisar delfines nadando a nuestro lado, asi como el increíble paisaje que no dejara indiferente a nadie, ya que creo que solo es visible en esta parte del planeta.

Se realizan varias paradas con el Dhow donde el guía nos explica lo que podemos observar, desde poblaciones típicas de pescadores, hasta increíbles tendidos eléctricos que atraviesan las montañas, y una parada que nos encantó y para la cual ya íbamos ataviados con para la ocasión. Fondeo en uno de estos fiordos y tuvimos 45 minutos para poder darnos un chapuzón en el mar y nadar juntos a bellos peces de colores.

Después de unas 4 horas volvimos al puerto y desembarcamos de esa bella embarcación para poder dirigirnos al barco, y tener una increíble cena, con esa espectacular gastronomía.

 

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Siguiendo con las maravillosas escalas de nuestro itinerario a bordo del Celestyal Journey por golfo Arábigo nuestra siguiente parada fue Sir Bani Yas Island, poco hay que decir de esta isla, pero sin duda las opciones son muchas sobre todo para el disfrute y el relax.

Se trata de una isla cerca de Abu Dhabi donde podemos disfrutar de una magnifica playa, darnos un baño, o bailar sin parar al ritmo de la música con todo el equipo de animación del Celestyal Journey que desembarcará ese día para que no nos falta la diversión.

También podemos disfrutar de un pequeño safari para ver una pequeña reserva que se encuentra en la isla, donde podremos encontrar animales de muchas especies que nos sorprenderá verlas en tierras de Emiratos Árabes.

 

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Parece que nuestro crucero llega al final y solo nos queda nuestra última parada al día siguiente, y que sin duda para mí fue la joya de la corona.

Le llegó el turno a la increíble ciudad de Abu Dhabi, tal como os adelantaba para mí fue increíble, ya que gracias a las excursiones que ofrece Celestyal tuvimos la ocasión de contemplar maravillas que quedaran en nuestra retina para toda la vida.

Nada más desembarcar nos esperaba nuestro autobús con un guía local, pero con un dominio del castellano increíble, el cual nos dio muchísimas explicaciones de todo lo que veíamos, asi como de curiosidades de la ciudad. Por supuesto también lo sometimos a un tercer grado con preguntas que a todos nos levantaba la curiosidad.

Nuestra primera para fue la majestuosa Mezquita Sheikh Zayed, algo que jamás olvidaremos, construida en un impoluto mármol blanco, traído de varias partes del mundo, adornada con lámparas con millones de cristales de swarovski, alfombras persas de dimensiones impresionantes traídas en varios aviones……y así podría llenar unos cuantos folios.

Deciros que llegar allí y verla es una experiencia que todos debíamos tener al menos una vez en la vida, pudimos recorrer algunas demencias dentro de la propia mezquita, y escuchar la explicación de nuestro increíble guía.

Después de ver la mezquita pensábamos que nuestra excursión no podría sorprendernos…pero nada de eso, la siguiente parada fue igual de increíble, el increíble palacio real QASR AL WATAN.

Un edifico que el jeque utiliza para recibir las audiencias con los diferentes jefes de estado de otros países, así como para exponer todos los regalos con los que es agasajado por estos mandatarios.

Construido sobre un terreno de 150 hectáreas y unos 160000m2 de construcción se encuentran varios edificios de increíble belleza de mármol blanco y con un interior decorado en mármol, oro y diferentes elementos preciosos. Se puede visitar todo su interior tal como podéis ver en las fotos que os dejara atónitos ante tanto lujo.

 

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Al terminar esta visita regresamos al barco, para hacer lo más odiado de un crucerista…las maletas.

Esa noche fue de despedidas y alguna lágrima ya que dejábamos nuestra casa durante 8 días, pero sobre todo dejábamos a personas que consideramos amigos, que habían hecho que cada minuto de nuestro crucero fuera especial. A todas esas personas, Lisy, Rafael, Su, Tessa, Vladimir, Sergio, Beilys, Zdenk, Adrian…..y podría continuar nombrando a casi los 500 tripulantes de este barco, a los que quiero dedicar este artículo, porque sin ellos nada hubiera sido igual, sin ellos el Celestyal Journey no sería nuestra casa donde nos sentimos queridos, mimados y cuidados en todo momento, solo puedo deciros GRACIAS.