Te contamos nuestra experiencia a bordo del Scarlet Lady y qué nos ha parecido Virgin Voyages.

 

David González / Sara Gálvez, redacción –  1 de noviembre de 2024.

 

Octubre ha sido un mes muy movido para nosotros en lo que se refiere a cruceros. No sólo pasamos seis días a bordo del Norwegian Getaway, sino que además, como ya adelantamos, tuvimos que acortar nuestra estancia un día, desembarcar en Cádiz, y tomar un vuelo desde Jerez de la Frontera a Barcelona, para tomar, al día siguiente, el Scarlet Lady, de Virgin Voyages.

Hace ya tiempo que estábamos con muchas ganas de conocer esta naviera, su producto, y vivir en propia experiencia por qué se declaran diferentes, y por qué, en los momentos de su lanzamiento, gritaron a los cuatro vientos ser la compañía revolucionaria del mundo de los cruceros.

Pero hablemos un poco de qué es Virgin Voyages, cual fue su origen, y cómo realizaron su entrada al mercado de las vacaciones en crucero.

 

 

Cómo nació Virgin Voyages

 

La idea de crear una línea de cruceros desde cero inspirada en la marca multinacional y multisectorial Virgin nació en el año 2011. Esta idea y su concepto obtuvieron el necesario y no precisamente modesto respaldo financiero hacia 2014, y fue entonces cuando la idea se materializó en la creación de la compañía.

Virgin Cruises llegó para establecerse en el área de Miami, y ya en 2016, pasó a denominarse Virgin Voyages, en una primera declaración de intenciones: Venían a dirigir su marketing a otro tipo de crucerista que no era el crucerista tradicional. En un primer momento, concibieron la operativa con dos barcos y anunciaron The Beach Club at Bimini, que no es otra cosa que su destino privado en el área de Bahamas, un club de playa, a semejanza de los que se encuentran en otras islas privadas propiedad de compañías de cruceros.

Y así llegamos a 2021, cuando su primer barco, Scarlet Lady, inaugura las operaciones comerciales de esta compañía, y vería cómo, poco a poco, sus hermanas, Valiant Lady, Resilient Lady, y, en 2025, Brilliant Lady se unen a la flota de esta naviera.

 

 

 

¿Por qué Virgin afirma que «son diferentes» o son «la revolución de los cruceros»?

 

En primer lugar, Virgin ha planteado un tipo de barco mediano, que exteriormente tiene unas características uniformes y claramente distintivas de otras compañías. El casco de sus buques es de color gris, y en la apariencia (y no sólo en la apariencia), el color rojo, común a todas las actividades en que está presente Virgin, es el gran protagonista visual. Virgin rompe la tendencia actual de la decoración interior de los cruceros con colores sobrios, espacios minimalistas y más bien de cromatismo oscuro,  introduciendo colores vivos, claros, a veces mezclas de gamas, luz, claridad y mucho dinamismo. Se afirma, además, que los barcos de Virgin utilizan un diseño de popa que maximiza la visibilidad del valor publicitario del logotipo rojo de Virgin, visible hasta 2 millas náuticas de distancia.

Virgin, en su alegato por la revolución y la rebeldía de sus cruceros, plantea el hecho de que hay muchas personas que no se consideran particularmente interesadas en los cruceros para sus vacaciones. Esto es escrupulosamente cierto, y nosotros, como agentes de viajes, lo sabemos. Muy bien, dice Virgin… Lo entendemos, nos parece bien… Ahora nosotros vamos a convertiros en personas viajeras, que sepáis distinguir entre lo que tradicionalmente es un crucero, y una experiencia de viaje detallista, hasta cierto punto lujoso, donde podáis entender qué son unas vacaciones navegando en el mar.

Una vez captada la atención del posible pasajero, Virgin se esfuerza por revelar valores añadidos a esta experiencia, en contraste con las vacaciones tradicionales en crucero. ¿Quieres relajarte en la piscina tomando un cóctel sin que una pelota te pase a centímetros como si fuera una bola de cañón? ¿Buscas cenar en calma y sin preocuparte de que los niños se están durmiendo? Virgin es tu lugar, porque no hay niños a bordo, son cruceros sólo para adultos, los menús y las actividades están diseñados para adultos, y… «Para todo hay un momento, incluso para los niños. Y este momento no es a bordo de nuestros barcos». Que nadie se moleste, pero experimentar un crucero sin niños, es, cuando menos, diferente.

Virgin proclama que el lujo está incluido en sus cruceros. Desde sus menús, hasta la calidad de sus alimentos, pasando por sus cabinas, todo tiene un valor añadido. Todos sus restaurantes están incluidos en el precio, y puedes comer tanto como quieras. Explorar desde las más sencillas ensaladas, las hamburguesas sin complicaciones, o el sushi siempre disponible, hasta la cocina experimental. Todo incluido, sin pagar más. Y estamos hablando de más de 20 espacios gastronómicos que puedes probar. No es poca cosa. Lo que son poca cosa son los días que dura el crucero.

En Virgin no hay buffet. Hay un gran espacio en la cubierta 15, llamado The Galley, que se asemeja a un mercado gastronómico con diversas propuestas, de las que más tarde hablaremos.

En Virgin no existen los cargos por servicios que conocemos como propinas. Tampoco tendrás que pagar extra por acceder a un servicio de WiFi ilimitado durante todo el crucero. El precio que pagas incluye todo lo que otras navieras desglosan en diferentes conceptos.

En definitiva, un nuevo y diferente estilo de disfrutar de un crucero, con abundancia de planes, fiestas y de diversión a bordo, que hacen que, incluso el viajero más escéptico a los cruceros, vea con otros ojos la propuesta de Virgin.

 

© Virgin Voyages

 

 

Itinerario, check-in en puerto, embarque y recepción por el equipo

 

Nuestro itinerario previsto comprendía los puertos de Toulon, Marina di Carrara, Civitavecchia, e Ibiza (con overnight), antes de regresar a Barcelona. Por causas meteorológicas, el atraque en Marina di Carrara no pudo realizarse, continuando en navegación a Civitavecchia, pero de inmediato, el Comandante anunció que el día de puerto se recuperaría en Ajaccio, Córcega, antes de poner rumbo a Ibiza. Esta alternativa, que no siempre se ofrece en un crucero cuando, por fuerza mayor, no se puede realizar escala, nos pareció un buen detalle a favor del equipo de gobierno del Scarlet Lady, y de Virgin.

 

 

© Virgin Voyages

 

 

Acostumbrados a ver al Scarlet Lady atracado en el Port Vell de Barcelona, junto al World Trade Center, nuestra app nos informaba que el embarque en nuestro caso se realizaría por la Terminal A del Moll Adossat. Y llegados a este punto, comprobamos que la organización del embarque es sumamente eficaz, y que, a pesar del habitual gentío que se acumula en las terminales de salida los días de embarque, todo está muy bien organizado y calculado por Virgin. En muy poco tiempo recepcionan el equipaje colocando una etiqueta, y la cola para seguridad avanza rápidamente. En cuestión de minutos nos han comprobado los pasaportes y nos han entregado la pulsera con el chip, que será nuestra llave de la cabina y modo de pago a bordo. Probablemente el embarque más rápido de los que haya conocido.

En la entrada al barco se recibe al pasajero con música dance y animadores bailando y celebrando que todos van llegando a su cita con la diversión y el descanso. Nosotros, rápidamente, nos fuimos a conocer un barco que ya desde el primer momento nos pareció diferente en todo. Su decoración, su disposición, su tripulación y su organización.

 

 

El camarote

 

En el Scarlet Lady disponíamos de una cabina Sea Terrace, lo que viene siendo una cabina con balcón en la denominación tradicional. En los barcos de Virgin no hay pasillos pares o impares, babor o estribor, sino simplemente A y Z, no hay mucho margen al error. Teníamos la 9120Z, situada junto a los ascensores de mitad del barco, muy buena ubicación. Y al abrir la puerta con la pulsera, nos esperaba un camarote totalmente domotizado, con apertura simultánea de cortinas al abrir la puerta, amplio, luminoso, extremadamente acogedor. Decorado en tonos suaves, con agradable iluminación y correcta solución del espacio. Una gran cama súper confortable, con sábanas impecables, muchísima higiene y presentación exquisita de la cabina.

Tenemos dos botellas de agua a disposición, que se rellena cada día, o se puede solicitar más, y una pequeña nevera vacía para poder utilizarla para nuestras bebidas. En cuanto al almacenamiento, podemos colgar la ropa en un armario con cortina y baldas, y además hay otro armario más tradicional, que contiene la caja fuerte y varios espacios para almacenar ropa que no se tenga que colgar.

Se dispone de tomas eléctricas forma europea y norteamericana, además de varias tomas USB. En una de ellas está conectada la tablet que da acceso a todo el ambiente luminoso de la cabina, a las cortinas, la climatización y los canales y contenidos de televisión.

También es ya célebre la hamaca coy colgante, cómo no, de color rojo, que se encuentra en cada uno de los balcones.

 

 

 

Zonas de piscinas, cabanas y otras zonas comunes al aire libre

 

Scarlet Lady cuenta con una zona de piscina descubierta, con las tradicionales tumbonas, pero además con unos grandes colchones que se instalan en el borde de la misma. En esta zona se celebran algunas de las fiestas nocturnas que más tarde comentaremos. Existe también una piscina circular caliente y algunos jacuzzis, junto a una zona de bar. También hay una pista de correr o caminar específicamente delimitada (lo cual consigue que no haya interferencias a la hora de usarla), que se convirtió en uno de nuestros rincones favoritos de este barco, por sus vistas y el disfrute de la navegación desde la misma. Y, cerca de la piscina caliente que mencionábamos, hay una zona de entrenamiento de calistenia, que tiene incluso un saco de boxeo.

Hay otros grandes espacios para relajarse, por ejemplo, cubiertas exteriores con columpios, ajedrez y futbolines; en popa encontramos más tumbonas gruesas y muy cómodas, y una red de catamarán que pone a prueba tu vértigo. Igualmente, existen cabanas de alquiler, espacios orientados hacia el mar que puedes alquilar por horas o días, para disfrutar del lugar con un poco más de privacidad.

 

 

 

Interiores

 

Scarlet Lady está ambientado en sus interiores de forma compartimentada. No existe un atrio, un centro o un coliseo, sino muchos espacios diversos y diferentes, donde de la misma forma que puedes escuchar música en directo, puedes disfrutar de un cóctel.

En la parte central del barco ubicamos varias tiendas (tiendas de lujo y tienda de marca Virgin) , una heladería con bastantes sabores disponibles, y sin cargo extra, peluquería y estudio de tatuajes y perforaciones. Y un espacio que comunica dos cubiertas por medio de una gran escalera circular, llamado The Roundabout, lugar de reunión y para ver actuaciones en directo.

 

 

Gastronomía

 

Llegamos a uno de los puntos más fuertes e interesantes dentro de la experiencia Virgin. Una vez a bordo, nosotros reservamos las cenas de todos los días, a través de la completísima y versátil app de Virgin. Según la disponibilidad del momento, reservamos en los restaurantes que os vamos a ir mencionando, y de los que os podéis descargar en el enlace un menú de muestra.

La parrilla coreana, Gunbae, fue el primer restaurante que visitamos, compartiendo mesa con otros cuatro pasajeros, norteamericanos, y un cocinero recomendó que pidiéramos un poco de todo: Carnes, mariscos, vegetales, setas, pollo, todo ello cocinado en directo, y en el centro de la mesa compartida. La calidad y la cocción de todo, fantástica, y un sabor excelente. Es una propuesta bastante diferente en concepto, pero el resultado es muy óptimo.

 

 

The Test Kitchen, el restaurante experimental, brinda platos de menú degustación, muy imaginativos, con sabores bastante insólitos, y presentaciones vistosas y efectistas.

 

 

 

Razzle Dazzle es un restaurante situado en popa, que aúna platos vegetarianos y carnes, junto con deliciosos postres muy dulces y coloridos. Una vez más, los sabores merecen ser destacados, y el ambiente tranquilo y bien iluminado del restaurante, enmarca perfectamente la experiencia, de la que probamos un poco de todo.

The Wake pasa por ser un restaurante distinguido, inspirado en clásicas cafeterías norteamericanas de mitad del siglo XX. Aquí se trata de degustar carnes y mariscos, también con opciones vegetarianas. Sin embargo, personalmente fue el que menos nos gustó.

En cambio, en Pink Agave pasamos dos noches. Es un restaurante de inspiración mexicana (que no un restaurante mexicano), donde se le da una vuelta de tuerca a los típicos platos de la cocina mexicana, para conseguir un giro de creatividad sorprendente a esta cocina.

 

 

Tenemos que comentar que hay un restaurante de inspiración mediterránea, Extra Virgin, basado en la cocina italiana, pero no pudimos llegar a la reserva por atender a un espectáculo en el teatro. ¡Lástima!

Nuestros desayunos y comidas los hemos realizado en su mayor parte en The Galley, el ya mencionado local con diversos espacios gastronómicos, que te resumimos aquí:

  • Quickeze, grab and go: Bandejas de ensalada o embutidos para llevar
  • Tap That Cold: Bebidas y refrescos
  • Tap That Hot: Café, leche, infusiones
  • Tap That Hard: Cerveza y vino (de pago)
  • Grounds Club Too: Cafés premium (de pago)
  • The Daily Mix: Ensaladas al gusto, sopas
  • Burger Bar: Hamburguesas y patatas fritas
  • Diner & Dash: Carnes, hot dogs
  • Let’s TACO ‘bout it: Tacos mexicanos
  • Noodle Around: Noodles y comida oriental
  • Hot Off The Press: Panini
  • Popstar: Polos y paletas (de pago)
  • Bento Baby: Sushi

 

Un sinfín de opciones, a cual mejor. En The Galley, además, puedes encontrar unas cámaras (Quickeze) donde puedes elegir ensaladas ya preenvasadas o bien quesos y embutidos, si  quieres llevarte un tentempié para tu camarote.

 

 

Resumimos de esta manera un episodio tan importante como la gastronomía, para lo que es Virgin. Y aún hay muchos más rincones gastronómicos, por los que pasamos brevemente en diferentes momentos del crucero.

 

 

Espectáculos y entretenimiento

 

Este es otro plato fuerte dentro de Virgin. Hay muchísimas oportunidades para escuchar música en vivo en multitud de rincones del barco, y realizar actividades independientes, en grupo o en colectivo. Nos llamaron mucho la atención las salas que se pueden reservar para ir a cantar karaoke con tus amigos o tu grupo, que son totalmente gratuitas.

Los espectáculos en Virgin tienen un especial interés, por su trasfondo. Nosotros asistimos a dos de ellos, en The Red Room, el teatro. Ships in the Night desarrolla una historia visual con un guión entrecortado y cambiante en estilo, combinado con música muy potente, y poniendo de manifiesto la idea de la soledad que se vive en la sociedad contemporánea, en la que la vida cotidiana se resume en dormir y trabajar. Duel Reality es incluso más impactante. Para esta obra, el teatro se dispone en dos bandas de asientos, y el público es distribuido entre ellas. De esta manera se convierte en partícipe de este experimento, que nos muestra y produce un torrente de emociones por la asombrosa historia que se desarrolla ante nuestros ojos. Y en la cual el público se posiciona y toma un papel activo.

Por cierto, que The Red Room, el teatro, es transformable, dispone de gradas retráctiles, y funciona como teatro, como discoteca y como escenario de fiestas donde el público interactúa.

 

 

En cuanto a las fiestas, hay dos citas ineludibles: PJ Party, o la fiesta de pijamas, en la que todo aquel que lo desea, se pasea por todo el barco en pijama, y la Scarlet Night, en la cual, todos los pasajeros están invitados a vestir de rojo y unirse a una fiesta impresionante de luz, sonido y baile en la piscina. Comienza con una exhibición de baile del equipo de animación, y termina con los pasajeros en la piscina, disfrutando de la diversión y la música.

 

 

Gestión de pasajeros en los puertos de escala y desembarque final

 

Tenemos que destacar aquí la enorme efectividad que despliega el Scarlet Lady, a la hora de gestionar la salida de los pasajeros a los puertos de escala. Fluidez y mucha rapidez para estas operaciones, al mismo tiempo que la disponibilidad de constantes lanzaderas gratuitas hacia el centro de las ciudades de escala donde el barco no atraca en el centro (en nuestro recorrido, en Civitavecchia e Ibiza, manteniendo el servicio ininterrumpidamente durante la noche en esta última escala).

Algo que nos llamó poderosamente la atención es que, al final del crucero, tan sólo dejaron una nota en la cabina el día anterior, indicando que aquellos pasajeros que optaran por la bajada a puerto de su equipaje por el personal, tuvieran el mismo preparado en la puerta de la cabina hasta las 22:00 horas. Eso fue todo. Ni etiquetas, ni notas dos o tres días antes, recordándote que tu disfrute llega a su fin y que ojalá volver a verte pronto a bordo.

Tan deshabituados estamos a este procedimiento, que tuvimos que ir a preguntar al Guest Service cómo se realizaba el desembarque, y lo que nos comentaron también nos sorprendió: Si no tienes vuelo o transporte que te obligue a salir temprano, puedes desayunar con calma y quedarte a bordo hasta la hora límite 10:30. Habiendo abandonado previamente tu camarote como muy tarde a las 9:00 horas. Esto nos parece ciencia ficción en el mundo del crucero convencional.

 

 

Valoración

 

Hay bastantes aspectos que podemos valorar como positivos en esta nueva forma de viajar en crucero. Quizá la más importante es la libertad de sentir que tus opciones, tanto en tiempo como en alternativas, son totalmente abiertas y acordes al hecho de estar de vacaciones: Cenar cada día cuando quieras o donde quieras, vestir como más te apetece en casi todas las zonas del barco, o todas las alternativas que tienes disponible a bordo de Virgin.

Precisamente que estas alternativas estén incluidas en el precio que pagas es algo muy valorable, pensamos. La sensación es que todo está a tu alcance para disfrutar unas vacaciones sin preocupación, y que haya tantos lugares, tantos platos por probar sin pagar más, es altamente positiva. Que toda esta comida sea de tan alta calidad, que puedas contar con agua, café, leche, infusiones y refrescos incluidos, que puedas estar comunicado con tu familia… Son muchos puntos a favor.

Que la tripulación sea tan amable, tan cercana, libre de protocolos rígidos y tan interesada en prestar un servicio de calidad, es muy de agradecer. Y que cuando están en horario libre, prefieran hablar con los huéspedes, mezclarse y también compartir algún momento, indica que les gusta su trabajo y les encanta disfrutar del ambiente en el cual desarrollan su actividad laboral.

 

Virgin es para ti, si:

  • Buscas otra forma distinta de hacer un crucero a la forma que conocías previamente.
  • Te gusta el ambiente adulto y disfrutar de la fiesta.
  • Crees que en un crucero puedes encontrar buenas amistades.
  • La gastronomía es para ti un punto principal en la experiencia de crucero.
  • Te encantan las líneas vanguardistas y, hasta cierto punto, las sorpresas, y lo rebelde.

 

Virgin no es para ti, si:

  • Estás acostumbrado a un ambiente familiar o tradicional a bordo.
  • Prefieres barcos grandes donde más o menos controles todas las zonas.
  • Pasas de la fiesta, la música y el ambiente.
  • La automatización de tu camarote te parece complicada.

 

¡¡Muchas gracias por leernos, y hasta la próxima experiencia a bordo!!